Lewis Hamilton estaba exultante nada más terminar el Gran Premio de Brasil. Tras cruzar la línea de meta en la quinta plaza se echó las manos a la cara. Su casco no dejaba ver sus ojos pero seguro que aparecieron las primeras lágrimas. Tras la vuelta de rigor aparcó junto al resto de los monoplazas que no habían conseguido subir al podio. Estaba nervioso. Se le notaba. Salió de su vehículo y no era capaz de encajar el volante en su sitio, algo que hace con asiduidad. Luego empezó la fiesta con los suyos. Más lágrimas.
Toda su familia estaba allí y él había esperado este momento con ansiedad. Después de lo que le ocurrió el pasado año por fin era el campeón más joven de la Fórmula 1. Estaba exultante. Así que cuando llegó la hora de valorar lo que había hecho casi no podía. No tenía palabras para describir lo que se siente cuando uno se proclama mejor piloto del año 2008.
«Ha sido un viaje muy largo. El equipo ha hecho un trabajo fantástico todo el año para conseguir esto», acertó a asegurar el piloto británico. A continuación reconoció que la de ayer fue una de las carreras más duras de su vida. «Antes de que empezase a llover iba bastante cómodo. Pese a que el ritmo no era el idóneo, conseguía estar donde necesitaba estar», destacó.
Después llegó el agua a falta de pocas vueltas para la conclusión y lo cosa se complicó bastante. «Con la lluvia no quería asumir riesgos. Luego me pasó Vettel y me dijeron por radio que necesitaba estar delante de él. No podía creerlo. Pero en la última curva pude pasar a Glock. Sólo puedo dar gracias a Dios», manifestó. «Ha sido una de las carreras más duras de mi vida, si no la más dura. En la parte final tuve que darlo todo», señalo.
«Al acabar comencé a preguntar a gritos «¿lo tenemos? ¿lo tenemos?. Cuando me dijeron que sí entré en éxtasis. Ha sido un sueño», concluyó.
«Realmente dura»
Su mentor, el británico Ron Dennis, jefe del equipo McLaren-Mercedes, declaró que su piloto y compatriota Lewis Hamilton logró el título en «uno de los finales más emocionantes de la historia del deporte».
«Ha sido realmente una dura carrera. Nunca hemos ido a tope y tampoco hemos hecho tonterías, pero la lluvia del final ha tensado mucho la situación», reconoció. Aunque las circunstancias eran adversas en las postrimerías de la carrera, el británico alabó a Hamilton porque no perdió la cabeza. «Pese a todo, incluso cuando el alemán Sebastian Vettel adelantó a Lewis, no nos rendimos, y él tampoco se rindió, ya que sabíamos que el alemán Timo Glock iba con neumáticos para suelo seco», manifestó.
Sus cálculos resultaron correctos y a falta de dos vueltas para la conclusión el piloto superó al germano. «Lewis aprovechó su oportunidad brillantemente y el resultado fue uno de los finales más emocionantes de la historia del deporte», señaló.
Dennis añadió que está «muy orgulloso» tanto de Hamilton como del resto del equipo, y felicitó a Ferrari por el título de Constructores.