No habrá desembarco del Partido Popular en Navarra si antes no encuentra una 'casa' de acogida para los suyos. Desligado de UPN, la mudanza le obliga a encontrar una nueva sede, en una búsqueda que se ha centrado en Pamplona. La compra o alquiler de un local para la sede, con interés por la simbólica plaza del Castillo y las calles Yangüas y Miranda, compartirá protagonismo con los primeros pasos de electos de UPN a las filas del PP. Hasta ayer, las bajas más sonadas son diez: un senador y nueve concejales, especialmente notable en el Ayuntamiento de Burlada, donde sus cinco concejales regionalistas se han afiliado al partido de Mariano Rajoy.
Mientras tanto, el PP necesita cumplir una serie de trámites para formalizar el nuevo partido en la comunidad foral. Con una página web recién abierta para recoger afiliaciones, ultima la puesta en marcha de una comisión gestora, presumiblemente formada por caras nuevas y jóvenes. Para ello, el equipo de Ana Mato se ha fijado en la cantera de Juventudes Navarras, la organización juvenil de UPN. De aquí ha salido ya su vicepresidente, Jaime Zuza. Esta asociación reconoció el viernes que, desde la crisis, suma seis bajas, pero que ha registrado doce altas.
La gestora, que podría estar presidida por el concejal de Egüés Javier Trigo, asumirá la implantación del nuevo proyecto y la organización del congreso que decidirá el liderazgo del PP navarro. Este proceso duraría un año.
Hasta entonces, el cuerpo de cargos públicos elegidos en las listas de UPN tiene tiempo para aclarar su futuro. De momento, se han producido nueve trasvases en municipios, repartidos en Burlada, Villava y el Valle de Egües. También se han apuntado a la refundació el senador José Cruz Pérez Lapazarán y el anterior portavoz en el Congreso, Jaime Ignacio del Burgo.
La salida de electos a las filas populares desató ayer el primer encontronazo entre las direcciones de ambos partidos. UPN calificó de «inadmisible» que el PP «admita o busque de buen grado afiliación» entre sus cargos públicos, pese a haber firmado un acuerdo en contra del transfuguismo. La secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, negó que se trate de «una fuga» y defendió como un «proceso lógico» las altas en su grupo tras la ruptura. Los ex representantes de UPN se han comprometido a no poner en peligro la estabilidad de los gobiernos de los que formen parte, aunque la tensión está servida. Al negarse a entregar su acta de electo, deberían pasarse al Grupo Mixto.