Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Economía

ECONOMÍA

El presidente Correa advierte a la petrolera hispano-argentina que «ya es muy tarde» para una negociación
02.11.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Repsol deberá abandonar Ecuador
Correa está «cansado» de hablar con la empresa. / EFE
Sólo una maniobra de última hora puede salvar a Repsol-YPF de tener que abandonar Ecuador. Un día después de que el Gobierno del país sudamericana anunciara la ruptura con la petrolera hispano-argentina por rechazar cambios en el contrato que le permite extraer unos 60.000 barriles diarios de crudo, su presidente, Rafael Correa, no tuvo ayer reparos en enfatizar que «ya es muy tarde» para salvar un acuerdo 'in extremis' a través de una negociación.
«Repsol se va del país porque nos ha hecho perder el tiempo, como ocho meses, además que ha bajado la producción y las inversiones, y no ha aceptado la renegociación del contrato», justificó el máximo mandatario en su programa televisivo de los sábados.
El gabinete Correa ha anunciado la conclusión unilateral y anticipada del contrato con la compañía. Y, a pesar de todo, la empresa mantiene aún la esperanza de alcanzar un acuerdo. Para el dirigente ecuatoriano no hay tiempo de explorar esa posibilidad, por lo que los los campos de Repsol serán transferidos de inmediato «a una de las tantas firmas que están ansiosas de invertir en el país». «Ya me están contactando, que ahora sí quieren hablar... Pero ya es muy tarde. En todo caso los recibirá el ministro de Minas y Petróleos, pero hemos tenido tiempo suficiente para hablar y ya estamos cansados», declaró visiblemente enfadado el jefe de Estado.
Convenios forzados
La historia viene de atrás. Con la idea de garantizarse mayores recursos, el gobierno liderado por Correa presionó a las compañías extranjeras para que se adhieran a un convenio de prestación de servicios, que deja todo el crudo en manos del Estado a cambio de recibir beneficios. Era la segunda decisión que adoptaba la Administración frente a empresas foráneas en el último mes, después de decretar la expulsión y el embargo de los bienes de la constructora brasileña Perenco, acusada de incumplimiento de contrato.
Cuando el conflicto con Repsol-YPF estalló el año pasado, todo parecía que iba a solucionarse. El pasado 15 de octubre, sin ir más lejos, un ministro anunció «acuerdos previos» en torno al polémico nuevo contrato. Unos pactos que, finalmente, no se han podido plasmar.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS