El Alavés afronta hoy en Mendizorroza (17 horas) un partido donde calibrará la profundidad de sus recursos. Ante un adversario que llega a Vitoria como colista y necesitado con urgencia de puntos, la escuadra albiazul se presenta sin Emilio Sánchez y Garitano, posiblemente los dos hombres más importantes de su centro del campo, y con la ausencia también de Cabrera, el futbolista que después de su larga baja había comenzado a ofrecerse como relevo solvente en esa zona ancha. Las bajas por lesión y sanción merman de salida a un equipo albiazul que tratará de reinventarse en su intento de mantener la efectividad en el Paseo de Cervantes, donde acumula tres victorias y un empate en el arranque de la temporada, lo que le ha servido para sostenerse en una posición cómoda en la clasificación pese a sus reiterados tropiezos a domicilio.
Salmerón se ha metido por obligación en el laboratorio durante la presente semana y de las pruebas se deriva que el vitoriano César Caneda será el fútbolista elegido para reconstruir el puzzle desde el centro del campo. El único jugador albiazul que ha disputado todos los minutos en las nueve primeras jornadas ocupará con toda probabilidad el puesto vacante en el eje del equipo y será la pareja de Astudillo. Un doble pivote rocoso, aunque en principio tampoco muy alejado tácticamente del que suele utilizar el técnico con el argentino y Garitano.
Quizás el mayor problema albiazul para parecerse a sí mismo en Mendizorroza -donde ha practicado un fútbol por momentos atractivo y eficaz- sea cubrir la ausencia de Emilio Sánchez. El ex jugador del Jaén, con notables actuaciones en casa, ha ejercido hasta ahora de galvanizador del juego desde la mediapunta o el doble pivote. Parece evidente que sus características no tienen recambio dentro de la plantilla y el Alavés deberá buscar otras vías. Con dos posibilidades factibles a priori: un mayor compromiso colectivo para armar el juego desde atrás o un fútbol más directo que el visto hasta el momento en Mendizorroza.
Kalderon, recuperado
Con César en el centro del campo, también deberá el Alavés por obligación variar sus piezas defensivas. Parece más que probable por las pruebas efectuadas por Salmerón que Casar recupere el puesto en el centro de la zaga. A partir de ahí, Mateo y Almirón se disputan una segunda plaza en el centro de la zaga. La buena noticia del último entrenamiento fue la recuperación de Iñigo Kalderon, que pese a arrastrar todavía molestias musculares volverá a la titularidad en el lateral derecho, con Albacar en la izquierda.
Con la defensa y el doble pivote bastante claros, también se abren dudas sobre la confección ofensiva de la escuadra alavesista. Más que probable parece el retorno de Moreno a la titularidad por la banda derecha, con Toni Moral en la izquierda. El vitoriano Igor Martínez y Javi Guerra podrían formar así la pareja de ataque -la misma fórmula utilizada ante el Murcia-, aunque Salmerón también probó en la sesión de ayer con un 4-1-4-1 que incluía a Pedraza.
Sea cual sea la estructura final, el Alavés tratará de resarcirse del varapalo encajado ante el Hércules (3-0) frente a un rival que ha vivido ya la destitución de David Vidal y con Claudio Barragán ha logrado enderezar el rumbo con dos empates consecutivos sin goles. En la Copa eliminó a los albiazules. La advertencia de que cada punto se gana sobre el césped.