Uno de los detenidos el martes por miembros de la Policía Nacional. /Ap
Se trata de los pamploneses Aurken Sola Campillo, Xabier Rey Urmeneta, Sergio Boada Espoz y Araiz Amatría Jiménez
El magistrado ha decretado prisión provisional comunicada para los presuntos miembros del nuevo 'comando Nafarroa'
Sólo el primero estaba 'fichado' por la Policía, pues fue arrestado en 2002 por recabar información sobre posibles objetivos etarras
Sola y Rey serían miembros de un comando autónomo 'legal', y a los otros dos se les acusa de colaboración con banda armada
El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha ordenado hoy el ingreso en prisión de los cuatro
detenidos el pasado martes en la operación policial desarrollada en Navarra y Valencia, a quienes imputa los delitos de pertenencia y colaboración con organización terrorista.
Los presuntos terroristas Aurken Sola Campillo, Xabier Rey Urmeneta -detenidos en Pamplona-, Sergio Boada Ezpoz -arrestado en la localidad navarra de Añorbe- y Araitz Amatria -detenida en Valencia- han comparecido hoy ante el juez Pedraz, de guardia este fin de semana, y se han negado a declarar, tras lo que el magistrado ha decretado su ingreso en prisión provisional sin fianza. El juez imputa a Sola Campillo y Rey Urmeneta los delitos de integración en organización terrorista, tenencia y depósito de armas y explosivos y conspiración para la comisión de delitos terroristas.
En el auto de prisión, Pedraz señala que Aurken Sola y Xabier Rey formarían parte de un comando autónomo de legales de ETA (no fichados por la Policía) "con la suficiente formación y material necesario" para realizar atentados. Asimismo, explica que gracias a la vigilancia policial se detectó un viaje que ambos presuntos etarras realizaron a Francia para reunirse con el supuesto jefe del aparato militar de ETA, Garikoitz Azpiazu 'Txeroki', y en el que se alojaron en un inmueble de la urbanización 'Residence Lissardy' propiedad de una tía de Araitz Amatria (compañera sentimental de Xabier Rey).
Además se descubrió la existencia de un trastero alquilado por Xabier Rey, al que ambos supuestos terroristas trasladaron material desde un zulo. En el registro de dicho trastero se incautó material apto para fabricar artefactos explosivos, dos revólveres y documentación relacionada con ETA, mientras que en el domicilio de Aurken Sola se encontraron también varias memorias USB con contenido relacionado con la organización terrorista.
En cuanto a los otros dos acusados, Sergio Boada y Araitz Amatria, Santiago Pedraz les considera autores del delito de colaboración con banda armada. Así, respecto de Araitz Amatria, el auto indica que colaboraría con su compañero sentimental, Xabier Rey, dando cobertura a sus movimientos y facilitándole información sobre los controles policiales en Pamplona.
Contactos con dirigentes de ETA
Además, Amatria facilitó a Xabier Rey el inmueble de la "Residence Lissardy" -propiedad de una tía de la acusada- donde "mantendrían contactos" con dirigentes de ETA y donde Rey y Sola se alojaron cuando se desplazaron a Francia para reunirse con Txeroki. En relación con Sergio Boada, se detectaron contactos en su domicilio con Rey y Amatria, quien le entregó una serie de efectos informáticos pendientes de analizar.
El juez Pedraz explica que mientras no se realice ese análisis es preciso mantener la medida de prisión provisional para garantizar que Sergio Boada esté en todo momento a disposición de la causa. Los cuatro acusados fueron detenidos el pasado día 28 en una operación en la que la Policía Nacional dio por "desarticulado" un nuevo comando de ETA en Navarra "preparado para atentar" y localizó cien kilos de explosivo, armas y diversa documentación.
Al término de las declaraciones, los familiares, que desde primera hora se encontraban en los aledaños de la Audiencia Nacional, accedieron hasta los calabozos de estas dependencias judiciales para despedirse de los detenidos. Minutos después abandonaban esta sede judicial.
Respuesta en forma de bomba
Otros presuntos etarras respondieron a las detenciones del jueves con el coche bomba del jueves en la
Universidad de Navarra, afortunadamente sin víctimas mortales. Mientras, ayer fue ayer trasladado a Madrid el titular del
teléfono móvil desde el que se alertó del inminente atentado -un comunicante en nombre de la banda terrorista habló de un campus sin especificar cuál-, que posiblemente no tenga que ver con ETA pero se ha mostrado reacio a colaborar con las fuerzas del orden.
Con la desarticulación del 'comando Nafarroa' son ya
cuatro los comandos de la banda terrorista ETA desmantelados desde que comenzó 2008. La operación se suma por ejemplo a las que permitieron acabar con los comandos '
Vizcaya' y 'Elurra',
este último responsable del atentado de la T-4 de Barajas.