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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Sociedad

salud

La donación es «solidaria, anónima y altruista» y podrá servir para trasplantar las muestras recogidas en las maternidades a cualquier enfermo que lo necesite
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Osakidetza creará un banco público de cordón umbilical para utilizar su sangre como tratamiento médico ante diversas enfermedades. A diferencia de los centros privados -donde los padres pagan para almacenar y conservar el plasma durante un plazo fijado por ambas partes-, la donación será «solidaria, anónima y altruista» y podrá servir para realizar trasplantes a cualquier paciente que lo necesite. Hasta ahora, las autoridades sanitarias vascas no permitían la conservación indiscriminada de células madre al estilo de los bancos que ya funcionan en las comunidades de Cataluña, Andalucía, Madrid, Galicia, Valencia y Canarias pese a que el PSE había solicitado su creación en varias comisiones parlamentarias.
No obstante, las mujeres que daban a luz en los hospitales de Cruces, Donostia o Txagorritxu podían pedir al equipo médico que recogiese la sangre del cordón umbilical del recién nacido, cuyo desarrollo máximo alcanza los cincuenta centímetros de longitud, para enviarla posteriormente a un banco. En la mayoría de los casos, las células madre extraídas -células primigenias de nuestro organismo con capacidad para replicarse y diferenciarse dando lugar a todos los tejidos y órganos- se utiliza como tratamiento para un hermano enfermo o para curar al propio donante.
Leucemia
Los seis centros, al que se sumará en breve el creado por Osakidetza, almacenan un total de 28.800 muestras de sangre placentaria, el 10% de las unidades recogidas en todo el mundo, según los datos recogidos por el Registro de Donantes de Médula Ósea. De hecho, España ocupa el segundo lugar en cuanto a número absoluto de cordones donados. El centro de Barcelona es el que conserva el mayor número de unidades, seguido de Málaga, Madrid, Galicia, Valencia y Tenerife.
Cada uno de los bancos está asociado a una serie de maternidades, donde un equipo de profesionales sanitarios se encarga de recoger el tejido umbilical y enviarlo al centro para su posterior almacenamiento y conservación. En el caso del País Vasco, Osakidetza incorporará personal de trasplantes para reforzar la plantilla de las maternidades de la red pública. Hasta hace dos décadas, la placenta se desechaba al considerarse «un producto sin ninguna utilidad». Sin embargo, estudios posteriores demostraron que el cordón contiene una «elevada concentración de células madre» con «gran valor terapéutico».
La sangre placentaria puede utilizarse para realizar trasplantes a pacientes con una enfermedad congénita o adquirida de la médula ósea, como leucemias o aplasias. La inyección de células madre permite a los pacientes «mejorar su sistema defensivo», deteriorado en la mayoría de los casos por tratamientos de radio y quimioterapia. «El escaso contenido celular convierte a este tipo de enfermos en un objetivo fácil para los microorganismos patógenos», precisan los expertos. Las células permiten la regeneración del sistema inmunológico y del productor de sangre. La alternativa es el trasplante de médula ósea. El número de inyecciones de sangre de donante emparentado y no emparentado supera las 8.000 en todo el mundo. Entre las enfermedades tratadas con éxito figuran la leucemia crónica juvenil, el neuroblastoma, la anemia de Fanconi o la osteopetrosis.
La extracción
El proceso de extracción de la sangre recogida en el tejido umbilical es relativamente sencillo. Tras el alumbramiento -la donación se puede realizar hasta tres días después de dar a luz-, se realiza una punción de los vasos del cordón y se aspira entre 90 y 150 mililitros de sangre. La muestra recogida por los sanitarios se envía lo antes posible a un centro asociado a la maternidad. Una vez allí, se extraen las células madre, que se congelan progresivamente hasta almacenarlas en un tanque de nitrógeno a una temperatura de 200 grados bajo cero.
La Organización Nacional de Trasplantes apuesta por los bancos públicos como el que se va a poner en marcha en Euskadi. A su juicio, «el sistema de trasplantes español es el mejor del mundo y su eficacia se debe precisamente a las donaciones altruistas de órganos». En este sentido, el organismo anima a la madres a participar al entender que «cuantas más personas donen mayor posibilidad habrá de encontrar un donante adecuado cuando un enfermo lo necesite». El sistema público «garantiza la confidencialidad de los datos». Los detractores de los centros privados advierten de que los bancos no pueden asegurar que pasará con las células madre una vez finalizado el periodo de conservación pactado por ambas partes.
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