Edificio de la BBK en Bilbao./ Borja Agudo
Xabier de Irala presidirá la nueva Caja de Ahorros de Euskadi, cuando sea elegido en la primera Asamblea General de la nueva entidad, surgida tras la fusión de la BBK y Kutxa. Hasta entonces, el presidente de la BBK dirigirá la nueva entidad por un periodo "provisional y transitorio". Actuará como vicepresidente de la nueva Caja, Xabier Gotzon Iturbe Otaegui y como secretario, Angel Lobera Revilla. La fusión 'a dos' no hará precisa una modificación de la Ley de Cajas vascas, una premisa a la que sí obligaría una integración que incluyera a la Caja Vital, descolgada hasta la fecha del proyecto.
La Caja de Ahorros de Euskadi (Euskadiko Aurrezki Kutxa), fruto de la fusión de la vizcaína BBK y la guipuzcoana Kutxa, sería la tercera entidad de su género en España por beneficios y patrimonio neto y la sexta por activos totales, según el informe utilizado por ambos consejos de administración. La fusión, que tiene que ser ratificada por las asambleas generales extraordinarias de ambas cajas, que se convocarán próximamente, daría a luz una entidad que sería una "fuerza económica de primer orden" con destacadas participaciones: Iberdrola (7,2%), CAF (17%), Banco Guipuzcoano (24,5%), Euskaltel (56,1%), Petronor (14%), Enagas (5%) o Red Eléctrica (2,2%), entre otras.
La Caja de Ahorros de Euskadi sumaría, según el informe de fusión, unos activos totales de 49.943 millones de euros, un beneficio de 523 millones y un patrimonio neto de 7.434 millones de euros. Por número de empleados, 5.284, sería la sexta, y por cifra de sucursales, 753, la décima.
Abierta la puerta para la Caja Vital
La fusión, abierta a la integración de la alavesa Caja Vital, cuando "sus órganos de gobierno consideren oportuno", permitirá a la entidad resultante alcanzar un mayor dimensión con la que "compensar estrechamientos de márgenes", obtener "sinergias de costes, que permitan una mejora de la eficiencia operativa", "diversificar riesgos" y acceder "a fórmulas de financiación o de inversión restringidas para entidades de menor tamaño". Algo especialmente importante en un momento caracterizado por las "dificultades para el acceso" a los mercados de financiación, el "incremento de la morosidad" y unos requisitos de capital "cada vez más exigentes".
El informe considera que "la reactivación del proceso de fusión en el Estado es sólo una cuestión de tiempo", por lo que las entidades "que sean capaces de tomar la delantera y liderar este proceso habrán adquirido una fundamental ventaja competitiva en un momento especialmente delicado". La "gran complementariedad" de la red de oficinas de ambas entidades permitiría un proceso de integración "más sencillo y menos traumático".
La mitad de las oficinas de la nueva caja están en Euskadi y suponen el 19% del total de la comunidad. El 80% están situadas en Euskadi, Madrid, Cataluña y Comunidad Valenciana, "las zonas con mayor crecimiento económico del Estado".