La misión de defensa europea en aguas del Índico y el Golfo de Adén contra la piratería comprenderá de cuatro a seis buques de guerra, entre los que muy probablemente figurará una fragata española, y tres aviones de patrulla marítima, revelaron ayer en Bruselas fuentes de alto nivel del Consejo de la UE, donde se están efectuando los preparativos para el lanzamiento de esta operación.
Las fuentes reseñadas prevén para el 10 de noviembre, cuando tendrá lugar en Bruselas una reunión mixta de ministros de Exteriores y de Defensa de la UE, un respaldo político del Consejo a la misión PESD -Política Exterior de Seguridad y Defensa-, que se pondría en marcha a comienzos de diciembre, con una duración inicial estimada de doce meses.
La demora del inicio del operativo responde a la necesidad de garantizar el acopio de los medios necesarios para llevarla a cabo. Su responsable, el vicealmirante británico Philip Jones, trabaja ya en ello. De la Unión Europea, sólo Francia con dos fragatas, y España, con un avión de reconocimiento marítimo, tienen destacados efectivos específicos en la zona para garantizar la seguridad de la navegación contra los piratas somalíes, en el marco de las actividades de la UE. Otros socios comunitarios, como Grecia, Holanda, Italia y el Reino Unido han confiado buques de guerra para la misión 'Libertad Duradera' de la OTAN contra el terrorismo islámico, y han comenzado a desempeñar provisionalmente estas funciones. Una vez el dispositivo europeo haya sido desplegado, la fuerza de la OTAN se ceñirá a sus cometidos. Por el momento, la fuerza aliada que presta ayuda prioritariamente a los buques del Programa Alimentario Mundial de Naciones Unidas, atendiendo a los llamamientos de su secretario general, Ban Ki-moon.
Además de Gran Bretaña, que se ha ofrecido a albergar el cuartel general de la misión, Holanda, Alemania, Suecia, Chipre y Lituania tienen previsto participar en el despliegue. Bélgica, que se decía lista para hacerlo, ha declinado a última hora la invitación, según reconoció el pasado día 10 su ministro de Defensa, Pieter De Crem.
La manera en la que operará esta fuerza no está todavía clara. El contralmirante Jones negocia con los Estados miembros estos días la manera de responder a las acciones de piratería con las que puedan toparse. No se sabe aún si habrá autorización para abrir fuego . Por el momento, los navíos de la OTAN y los franceses desplegados en la zona actúan siguiendo indicaciones de sus respectivas capitales, en lo que respecta a la posibilidad de entrar en combate. En el Consejo, las fuentes citadas reconocían ayer que la acción europea en la zona tiene, por ahora, «carácter disuasivo».
El recelo con el que los armadores mercantes recibieron inicialmente la oferta de «escolta aligerada» que les presentó la célula de coordinación que preside en Bruselas el comandante español Breijo, se ha trocado en una gran aceptación. El sistema es sencillo: una de las fragatas crea una «ventana de seguridad» entre determinadas coordenadas y a ciertas horas, y los buques que quieren amoldan su paso al del navío de guerra. El avión español, por su parte, señala al mando situaciones potenciales de riesgo que, posteriormente, son notificados a los buques que navegan por la zona.