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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Mundo

atacan a la ONU

Los rebeldes del ex general Nkunda atacana la ONU e impidenla evacuación del personal humanitario

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La guerrilla incendia Congo
Dos niños escapan de la guerra entre los muchos civiles que huyen de Goma. / AFP
Las milicias del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) atacaron ayer con cohetes un convoy de cascos azules que protegía la evacuación de miles de desplazados en un punto situado a unos diecisiete kilómetros de Goma, capital de la provincia congoleña de Kivu Norte. La última ofensiva de esta guerrilla, liderada por el ex general Laurent Nkunda, arreció el pasado domingo y se halla ya cerca de esta ciudad. Los rebeldes también se encuentran en las inmediaciones de la población de Rutshuru, de unos 70.000 habitantes y localizada cien kilómetros al norte, donde la Misión de la ONU (Monuc) tiene dificultades para sacar a medio centenar de trabajadores humanitarios extranjeros por el acoso de los insurgentes.
La ruptura del alto el fuego en agosto entre las Fuerzas Armadas nacionales y el CNDP ha provocado el reinicio de las hostilidades, convertidas en las últimas semanas en un enfrentamiento abierto con armas pesadas. Desde entonces, entre 100.000 y 250.000 personas han huido de sus viviendas situadas en el área afectada, ubicada al noroeste del país y limítrofe con Uganda y Ruanda. Tras la caída de la base militar de Rumangabo a manos de los sublevados, se ha producido un nuevo éxodo entre los habitantes de los cercanos campos de refugiados. Antes de esta nueva fase bélica, 850.000 nativos de Kivu Norte se alojaban en centros para desplazados internos.
El lunes, el general español Vicente Díaz de Villegas y Herrería, jefe de la Monuc en la República Democrática de Congo, dimitió alegando motivos personales, aunque, según fuentes diplomáticas de Kinshasha que no han declarado su identidad, el oficial había asegurado que la institución carece de «medios para realizar la tarea de enfrentarse a un claro deterioro» de la situación al este de Congo. El mismo día de su cese una multitud atacó la base de la ONU en Goma responsabilizando a las tropas de no defender a la población civil de la nueva ola de violencia.
Acusación de incapacidad
Hasta la fecha, 17.000 militares componen el mayor contingente enviado sobre el terreno por la organización internacional. Sin embargo, Bertrand Bisimwa, portavoz de los rebeldes, ha acusado a estos destacamentos de incapacidad en su propósito de impedir los ataques del Ejército regular, mientras que Allan Doss, representante de la ONU, ha condenado la «falta de comprensión entre las facciones».
En buena parte, el complejo conflicto armado que sufre la región oriental de Congo es una proyección de la anterior guerra civil ruandesa. Laurent Nkunda y sus 8.000 milicianos, apoyados por el Gobierno de Kigali, dicen proteger a los nativos banyamulenge, de etnia tutsi, de los ataques de las fuerzas hutus instaladas en Congo tras la derrota en el país de origen, y acusan al Ejército nacional de proteger a estos grupos, formados por ex soldados y antiguos milicianos. Además, en el interior del país proliferan otros cuerpos militares irregulares, los mai-mai, que tanto ejercen labores de autodefensa como favorecen el saqueo y la violencia intertribal en las zonas desprovistas de control gubernamental.
Inestabilidad permanente
Las elecciones democráticas celebradas en 2006 parecían indicar una nueva situación de orden y bonanza en el tercer Estado africano por extensión, pero los nuevos combates indican que la inestabilidad permanece tras sufrir entre los años 1998 y 2003 el mayor conflicto armado desde el fin de la II Guerra Mundial.
Los choques tuvieron lugar entre las fuerzas regulares y guerrillas apoyadas por los países vecinos. Se calcula que, tan sólo a lo largo de esos años, unos 5,4 millones de personas fallecieron en el área cercana a los Grandes Lagos, víctimas de las luchas, el hambre y la enfermedad.
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