El Olimpia Liubliana espera mañana al TAU en el Tivoli dispuesto a mostrar a los baskonistas su enésimo cambio de piel. Los jóvenes marchan, otros imberbes talentosos llegan y la rueda sigue girando. Pero la sangre joven necesita de profesores y Marko Milic imparte en el club esloveno las lecciones aprendidas tras una larga carrera que le ha llevado desde la NBA hasta ganar títulos con el Real Madrid o el Fortitudo. «No me cuesta ejercer de veterano», asegura a sus 31 años este alero ahora reconvertido en 'cuatro'.
-El Olimpia suma tres victorias y dos derrotas en la Liga Adriática y perdió en la Euroliga ante el Joventut. ¿Lo normal a estas alturas?
-Creo que estamos en una buena situación. Nuestro único problema es que siete de nuestros jugadores se pasaron gran parte de la pretemporada con sus equipos nacionales. Todavía tenemos muchos altibajos. Somos un equipo nuevo y con muchas incorporaciones.
-Su club apuesta un año más por una renovación profunda y por jóvenes de talento.
-Es nuestra filosofía. Aun así, no es fácil desarrollar el talento de los jugadores jóvenes y, a la vez, tener buenos resultados en la Euroliga. Un club como el Olimpia, que no tiene mucho dinero, necesita producir sus propios jugadores. El problema es que al año de fichar aquí se marchan. Eso te obliga a comenzar de cero.
-Entre tanta juventud, veteranos como Ilievski o usted serán voces autorizadas en el vestuario.
-Vlado y yo somos un poco como los profesores. No podemos pensar sólo en nosotros mismos, sino en intentar enseñar algo a los demás. Los dos hemos estado diez años jugando en diferentes equipos en toda Europa y ahora no nos cuesta trabajo aceptar ese papel de veteranos.
-¿Puede decir algo de jóvenes como Golubovic, Begic o Klobucar? ¿Ve a alguno con futuro en la élite europea o incluso en la NBA?
-Tenemos dos pívots muy altos, como Begic y Golubovic, que tienen mucho talento. Se trata de jugadores en desarrollo, pero creo que son los que más futuro tienen en nuestro equipo. No muchos conocen su calidad y creo que pueden ser la sorpresa de la Euroliga.
-¿Todavía les sorprende el caso de su compañero Miha Zupan y su capacidad para superar la sordera y jugar al baloncesto profesional?
-Desde luego. La suya es una historia increíble. Hace cinco años Miha ni siquiera sabía hablar. Antes había jugado al baloncesto en equipos de sordos de Eslovenia, pero comenzó a jugar en el Slovan con un aparato auditivo y ahora compite en un torneo de la talla de la Euroliga. Además, no se trata un jugador que se pasa todo el tiempo sentado en el banquillo. Es una pieza muy importante para nosotros, que promedia 20 minutos por partido. Para la comunidad sorda en nuestro país es un un ejemplo. Todo el mundo está muy orgulloso de él.
-¿Cómo valora la marcha de Goran Dragic a la NBA?
-Para un jugador del estilo de Goran puede ser menos complicado acostumbrarse a jugar en la NBA que en el TAU, que es un equipo que te obliga a tener un gran conocimiento del juego y controlar la táctica. En la NBA, si eres un buen atleta y tienes talento todo es más fácil. Aun así, a Goran también le tendrá que acompañar la suerte.
-Eslovenia sigue siendo el país que, en porcentaje de población, más jugadores exporta a la NBA.
-Sí. Quizás es la alimentación (risas). También es cierto que hay mucho talento y los clubes eslovenos tienen que contar con los jugadores de casa porque no disfrutan del potencial económico de otros equipos en el resto de Europa. En países como España o Italia un chico aún puede estar por explotar con 24 años. En Eslovenia si a esa edad no has mostrado tu calidad, malo.
Fortaleza en casa
-Reciben al TAU, que viene de perder su primer partido de Liga ACB. ¿Ambicioso?
-Eso siempre. Además, ten en cuenta que al TAU nunca le hemos podido ganar en casa en la Euroliga. Somos un rival muy complicado en nuestra cancha pero hay que reconocer que siempre que vienen nos ganan. Habrá que intentar cambiar eso.
-Ya se midió al Baskonia la pasada campaña. ¿Observa muchos cambios en el equipo?
-Sigue siendo un bloque muy competitivo. Ha vuelto Dusko Ivanovic y me imagino que se sentirá muy cómodo porque conoce el club. Es un entrenador que siempre impone mucha disciplina y eso se refleja en el equipo. En este partido ellos son los favoritos, pero insisto en que nosotros tenemos mucha confianza cuando jugamos en casa.
-¿No le tentó el pasado verano hacer las maletas para jugar en Italia o España?
-Tuve algunas ofertas, pero a estas alturas de mi carrera valoro más estar en casa y ser importante en mi equipo que ganar un poco más de dinero. Tampoco me llamó el Real Madrid y mira que siempre que ficho por ellos ganan títulos. Era su talismán (risas).