Vídeo de la operación. / Atlas
La Policía se ha incautado de 100 kilos de explosivos, armas e información sobre posibles objetivos
Rubalcaba asegura que el 'comando Nafarroa' "estaba preparado para atentar"
Los arrestados son Aurken Sola Campillo, Xabier Rey Urmeneta, Sergio Boada Espoz y Araitz Amatria Jiménez
La operación continúa abierta y se siguen realizando registros
Agentes del Cuerpo Nacional de Policía desarticularon esta pasada noche un comando "legal" de ETA que había recibido recientemente cien kilos de explosivos y dos revólveres y que estaba "preparado para atentar", según ha señalado el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. La operación policial, iniciada a las tres de la noche, se saldó con la captura de tres personas en Navarra y una cuarta en Valencia sospechosas de pertenecer a la célula terrorista desmantelada. Dos de los arrestados tenían antecedentes, uno por colaboración con ETA y otro por violencia callejera.
Los agentes de la Comisaría General de Información y de la Brigada de Información de Navarra llevaban varios meses investigando a un grupo de sospechosos de pertenecer a ETA, investigaciones que condujeron hace unos días a detectar que los sospechosos podían haber recibido una entrega de armas y explosivos. Esta circunstancia llevó a los agentes a acelerar la captura de los sospechosos ante el temor de que pudieran comenzar a realizar atentados. Así, con mandatos emitidos por el titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional, Fernando Grande- Marlaska, la policía procedió a detener esta noche a los cuatro presuntos integrantes del grupo.
La operación antiterrorista se inició hacia las tres de la pasada noche con la detención en una vivienda de la calle San Nicolás, de Pamplona de Xabier Rey Urmeneta, de 27 años. También en el casco viejo, en la calle Eslava, fue arrestado de Aurken Sola Campillo, mientras que en la localidad de Añorbe fue detenido Sergio Boada Espoz, ambos de 29 años. La cuarta detención se produjo en un inmueble situado en el número 1 de la Avenida de Francia, en Valencia, donde la policía capturó a Araitz Amatriain Jiménez, de 26 años, compañera de Xabier Rey.
A pesar de la presencia de Amatriain en Valencia, la policía ha desestimado la posibilidad de que ETA estuviera organizándose en la capital levantina y se ha destacado el carácter "circunstancial" de su estancia en la ciudad del Turia. El delegado del Gobierno en Valencia, Ricardo Peralta, indicó que Amatriain había llegado hacía dos días a casa de unos familiares, huyendo de Pamplona ante el temor de ser detenida. La mujer, a la que se le intervino material informático, no ofreció resistencia en el momento de su arresto.
Registros
Una vez efectuadas las detenciones, los efectivos policiales pasaron a realizar registros tanto en los domicilios de los arrestados, como en otras viviendas de familiares que frecuentaban. Así, por ejemplo, en el caso de Xabier Rey fue registrada la casa de sus padres en el barrio de San Juan, mientras que Aurken Sola fue conducido a la Chantrea, donde se llevó a cabo la inspección de una casa en la calle Remigia Echarren. Los efectivos policiales sacaron numerosas cajas de la vivienda y, además, en una grúa se llevaron un automóvil.
En total fueron siete los registros efectuados en viviendas y otros locales lo que permitió encontrar en un trastero situado en el portal número 9 de la calle Tomás Burgui, en el barrio pamplonés de La Rochapea, el material que había recibido el comando para cometer atentados. Según el inventario facilitado por el Ministerio del Interior se encontraron dos revólveres del calibre 38 con munición, 79 kilos de nitrato amónico, 15 kilos de polvo de aluminio, 5 litros de nitrometano, cordón detonante, un kilo de pentrita, temporizadores y sistemas para la confección de bombas lapa.
Aunque oficialmente no se precisó la cantidad exacta de explosivos, algunas fuentes cifran entre 50 y 100 kilos el material intervenido. Los productos que tenía el comando etarra -el polvo de aluminio, el nitrato amónico y el nitrometano- son utilizados por la banda terrorista para la confección del amonital, el explosivo que ha venido empleado en sus atentados desde principios de año. Los agentes se incautaron también de abundante material informático y documentos. Al parecer, entre el material intervenido había información sobre posibles objetivos terroristas.
Comando "legal"
La Policía acusa a los detenidos de formar un comando "legal" de ETA de reciente formación, que no había comenzado todavía a realizar atentados, pero que estaba ya listo para dar ese paso. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en una declaraciones efectuadas en el Congreso de los Diputados destacó precisamente el carácter "preventivo" de la operación porque el comando etarra "estaba preparado para atentar" en breve.
Pérez Rubalcaba indicó que "estábamos en presencia de un comando que estaba preparado y dispuesto para atentar" y por ello destacó la importancia de la operación antiterrorista ya que "es mucho mejor prevenir que curar". Según el ministro, en principio, los planes de atentado del grupo desarticulado se centraban en Navarra y no hay indicios de que se prepararan para actuar en Valencia donde se ha producido uno de los arrestos de manera "circunstancial". El ministro, que felicitó a la Comisaría General de Información por la operación, resaltó que "se ha abortado el comando antes de que naciera".
Antecedentes
Dos de los detenidos, Aurken Sola, de 27 años y Sergio Boada, tienen antecedentes policiales y condenas judiciales. Sola Campillo fue detenido por la Guardia Civil el 28 de febrero de 2002 junto a otros cinco acusados de estar relacionados con un comando de ETA denominado "Urbasa" al que erróneamente se vinculó con el asesinato del concejal de UPN en Leiza José Javier Múgica, asesinato que había sido cometido por miembros de un grupo itinerante denominado "Argala", según se conoció más tarde.
A raíz de aquel arresto Sola, al que se procesó acusado de formar parte de un comando dedicado a recopilar información para ETA, ingresó en prisión hasta el 27 de febrero de 2004 en que fue puesto en libertad bajo fianza de doce mil euros. Un año más tarde, en mayo de 2005, tras un pacto entre el fiscal y su defensa, fue condenado a una pena de un año y tres meses de prisión por tentativa de colaboración con banda armada.
Por su parte, Sergio Boada fue detenido por la policía el 9 de marzo de 1997 en la calle Jarauta de Pamplona acusado de lanzar cócteles molotov contra los agentes. Quedó en libertad bajo fianza de tres mil euros y posteriormente la Audiencia de Pamplona le condenó a tres años de prisión por el delito de atentado contra la autoridad, condena que fue confirmada por el Supremo en abril de 1999.