Sentarse a una mesa con Josean Querejeta, aunque sea en la víspera de su vigésimo aniversario como presidente azulgrana, obliga a un recorrido por el presente y el futuro inmediato. Éste pasa por la ciudad deportiva, el nuevo formato de la Euroliga o la ampliación de la búsqueda de talentos a otros continentes. El mandatario, curtido en mil entrevistas, adopta un tono docente. Más cuando el Baskonia será incluido entre los doce clubes con pasaporte fijo en la mejor competición continental, el abono para seguir años y años en la élite.
Entre noviembre y diciembre, el renovado sistema de licencias vitalicias debería ser aprobado. ¿Cómo afectará este impulso a la escuadra vitoriana? «En principio, la nueva Euroliga va a crear bases para crecer. Va a haber mayor estabilidad de clubes», considera Querejeta. ¿Cómo? «Está claro que los contratos de televisión y de patrocinio, más la publicidad estática van a tener muchas posibilidades de crecimiento», asegura.
Incluso ya ha hecho sus propios números. «Si queremos crecer tendremos que estar en muy poco tiempo alrededor de los veinte millones de presupuesto. Así seguiremos siendo competitivos en ACB y en Europa». El dirigente, no obstante, sabe que deberán mantener los ojos bien abiertos. «Habrá que seguir buscando más recursos porque nuestras posibilidades son más limitadas que los de Madrid, Moscú, Atenas...».
Convencido de que los cuatro de la Euroliga -TAU, Unicaja, Madrid y Barcelona-seguirán luchando porque la ACB siga como «mejor» torneo doméstico, aprovecha la ocasión para aclarar que su relación con Eduardo Portela, máximo referente de la Liga, es cordial pese a sus posiciones opuestas sobre las licencias. «Seguimos hablando de asuntos que nos puedan interesar de cara a la ACB».
Nocedal y McDonald
Sin novedades respecto a la situación de Nocedal -seguirá en el equipo pese a su desaparición absoluta de las rotaciones- y a McDonald -su pasaporte español llegará en los próximos meses-, la charla deriva hacia otros derroteros. Hacia el futuro. A las bases para conservar su privilegiada posición actual.
Y ésta pasa por la regeneración de su producto básico, los jugadores.
-¿En África está el futuro?
-No. En África, haciendo una selección muy grande e incorporando chicos muy jóvenes es posible que puedan salir jugadores importantes. Tiene unas posibilidades tremendas en cuanto a capacidad y atleticismo, pero están muy retrasados en cuanto a conocimiento del baloncesto. En este momento es muy complicado.
-¿Interesa ir a Asia? Aparte de su potencial deportivo, podría ser muy sabroso económicamente.
-Alguna vez lo hemos pensado, pero en el único sitio donde verdaderamente podría haber potencialidad de hacer algo es China. Pero contratar jugadores chinos es muy complicado por las restricciones que impone su gobierno. Está claro que con 1.300 millones de habitantes, jugadores tienen que salir.