Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 14 febrero 2012

null

DE CUANDO EN CUANDO

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
He comentado en más de una ocasión la diferencia de mentalidad que encuentro entre los periódicos de antaño y los de hogaño. Los periódicos actuales, evidentemente, son más informativos, mucho más completos y, sobre todo, más vistosos tipográficamente.
Los de antaño eran muy reducidos y con una composición tipográfica poco atrayente. Las noticias se colocaban a una columna, sin ningún criterio selectivo y con la misma importancia tipográfica se imprimía la noticia de una catástrofe que el anuncio de un callicida.
Pero, en cambio, los periódicos de antaño tenían un toque familiar que no encaja en los periódicos de hoy en día. Ya les he comentado, en varias ocasiones, por ejemplo, que el diario 'El Noticiero Bilbaíno' incluía cada semana una gacetilla con saludables consejos para preservar la salud según el tiempo climatológico. Lean, a título de muestra, esta gacetilla que he encontrado recientemente en la hemeroteca:
«Téngase presente que este estado atmosférico no puede durar mucho, y que la transición, que acaso sea brusca, ha de hallarnos prevenidos. Un célebre general austriaco decía que los tres elementos para hacer con éxito una guerra eran dinero, dinero y dinero. Nosotros diremos que los tres elementos para combatir con fortuna todas las enfermedades, aun las más temibles, son prudencia, prudencia y prudencia».
Pero los paternales consejos de aquellos periódicos no se limitaban tan sólo a prevenirse contra los peligros de la climatología, sino que llegaban incluso a establecer la postura idónea para escribir, evitando así las molestas dolencias corporales. ¿Saben ustedes cuál es esa postura? Pues léanla tal y como se publicó en la primavera de 1906:
«Tengo el papel en dirección perpendicular al cuerpo. El cuerpo, perpendicular al asiento de la silla. Los brazos, doblados simétricamente y perpendiculares a las patas de la mesa. La cabeza un poco inclinada hacia delante y sin inclinarse ni el canto de un duro a derecha o izquierda».
¿Han tomado ustedes buena nota? Pues hagan la prueba y pónganse a escribir.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS