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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Álava

Plan de Movilidad Sostenible. La experiencia de Barcelona

Comerciantes y vecinos pasaron de la oposición total a pedir más actuaciones como las planteadas para Vitoria
27.10.08 -

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Eso de las supermanzanas, de recuperar el verde y el espacio para los ciudadanos, suena bien. Encarecer la OTA hasta extremos desconocidos y restringir movimientos a los vehículos, en general, suena mal. Lo bueno de todo esto es que no tiene que sonar a nada. No hay que hacer conjeturas sobre lo que supondrá el cambio para Vitoria porque ya hay un referente: Barcelona. Desde hace años viene siendo una especie de laboratorio donde la Agencia de Ecología Urbana ya ha implantado las medidas que, previsiblemente, llegarán a Vitoria. Allí se hicieron los experimentos, y EL CORREO ha viajado a la Ciudad Condal para conocer los resultados.
En un principio, como era previsible, comerciantes y vecinos se opusieron de manera radical a las nuevas propuestas. Hubo protestas, movilizaciones, incluso sabotajes. Ahora, el apoyo a la nueva situación es total. Aunque también coinciden todos en una advertencia: «para que la cosa funcione se nececita un transporte público eficaz».
Por partes. En primer lugar, lo más espectacular, las supermanzanas. La capital catalana tiene seis zonas que funcionan como tales. Las tres últimas se crearon hace cinco años en el barrio de Gracia. «Cuando nos hablaron de esto tuvimos muchas dudas, igual que los vecinos», reconoce Benet Boix, secretario de la Confederación de Comercio de Cataluña y responsable en asuntos de movilidad. Los recelos por restringir el tráfico en las calles iban en dos direcciones: el temor a que la imposibilidad de entrar en coche restase clientes a los negocios y las previsibles dificultades para el acceso de mercancías.
«Para que funcione, el Ayuntamiento tiene que gestionar muy bien la entrada en caso de que se cierre el acceso», continúa Boix. Se refiere a los permisos, tarjetas, autorizaciones u horas abiertas libremente para la carga y descarga. Al parecer, en Barcelona la cosa ha salido bien porque «los comerciantes estamos satisfechos. A la larga, hemos visto que es positivo».
Pero, ¿qué hay de la temida huida de clientes? Aquí también entra otro elemento en la reflexión: las 'zonas verdes'. Es otra de las medidas propuestas para Vitoria (subir la OTA) que ya funciona en Barcelona, aunque de un modo aún más exagerado ya que allí sólo se puede aparcar durante dos horas y el precio son 2,85 euros cada 60 minutos. Con este panorama ¿no es más cómodo irse a un centro comercial?
No hubo huida
Este era el temor que atormentaba al sector y por el que «nos opusimos rotundamente a la medida», reconoce Miguel Ángel Fraile, secretario general del Consejo de Gremios de Comercio de Barcelona. Pero el resultado fue positivo porque «hay más rotación de vehículos y han desaparecido todos esos coches de segunda mano que estaban en venta en plena calle». También señala que no ha habido una huida a los centros comerciales porque «los comerciantes reaccionamos» y adoptaron medidas como regalar una hora de aparcamiento a los clientes u ofrecer una plaza en un parking próximo.
Sin embargo, hay un punto oscuro y Fraile anima a que se corrija en Vitoria. Se refiere a que «los comerciantes no tienen consideración de residentes, así que no pueden aparcar en la zona verde por un euro a la semana».
Caso especial es el de Barna Centre, la asociación comercial que agrupa a los empresarios del Barrio Gótico, más de 60.000 metros cuadrados de superficie comercial, 4.000 trabajadores y 52 millones de visitantes al año. Todo en una supermanzana que, en realidad es «una isla peatonal», dice el presidente de la agrupación, Santiago Martín. «El problema del aparcamiento se ha minimizado con la construcción de parkings» que suman «2.500 plazas». Y los hace competitivos «la especialización y la monumentalidad del barrio».
En cuanto a la percepción de los vecinos, su evolución fue un calco de lo ocurrido con los comerciantes. Sobre todo, en lo referente a la zona verde. En realidad, siguen poniendo una pega, «el aspecto recaudatorio», lamenta Jordi Giró, responsable de movilidad de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona. «En las grandes ciudades uno tiene la impresión de que le hacen pagar por todo».
La picaresca
Seguramente eso es algo más que una impresión. Pero, aún así, los vecinos se muestran satisfechos con los cambios. Las restricciones de tráfico a ciertos barrios y la implantación de la 'zona verde' ha reducido el volumen de coches aparcados. Y eso es bueno para los vecinos, que ya encuentran huecos en sus calles. Tal es el nivel de satisfacción que «para 2009 habrá tres áreas más con OTA encarecida», adelanta Giró. Lo curioso es que el Ayuntamiento toma la medida «a petición de las asociaciones vecinales».
Por supuesto, siempre hay quien pone pegas. Como el pillo taxista Héctor. Asegura que «en Barcelona el tráfico sigue igual, no ha mejorado» y que «todavía me cuesta encontrar aparcamiento en mi barrio» pese a la implantación de la 'zona verde'. ¿Acaso no tiene plaza de aparcamiento? «Sí. Pero como lo puedo dejar en la calle por un euro a la semana, la tengo alquilada. Como todo el mundo».
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