Dos equipos de estilos semejantes, maestro y discípulo frente a frente. Aíto García Reneses contra su legado en el Joventut, dirigido por un pupilo aventajado como Sito Alonso. El duelo disputado ayer en el pabellón Martín Carpena tenía todos los alicientes deportivos y emotivos para condimentar un choque de altura y no defraudó a nadie. Con dos conjuntos fieles a una filosofía de juego basado en un despliegue defensivo extenuante y con la alegría en ataque por bandera, el partido fue un auténtico gozo para los sentidos.
Al final, el Unicaja se llevó la victoria porque sus costuras soportaron más y mejor el tremendo desgaste de un partido denso y rico en matices. En un auténtico pulso al aguante físico, las defensas a toda la cancha se sucedían en cada posesión y el gatillo fácil de cara a la canasta contraria eran las máximas. Fue la recreación de un estilo que patentó Aíto García Reneses durante su etapa al frente del Joventut, que ahora ha trasladado al Unicaja y que en la casa verdinegra tiene a un continuador en la figura de Sito Alonso.
Espíritu colectivo
La escuadra que dirige el técnico madrileño logró romper la tremenda igualdad que presidió el envite gracias a un último cuarto de aceleración espectacular. El plantel andaluz borró de la pista a su rival con un parcial demoledor de 25-12. Al DKV Joventut no le quedó otro remedio que enarbolar la bandera blanca de la rendición después de haber plantado cara durante las tres primeras entregas. Incluso llegó a disfrutar de cortas ventajas en el marcador que alimentaron sus esperanzas.
Huérfano todavía de Ricky Rubio, el equipo catalán mostró una solidez y un espíritu colectivo encomiables hasta la ofensiva final de los locales. Incluso, aquel muchacho de rostro triste y taciturno que se hundía en el banquillo baskonista la pasada temporada, Simas Jasaitis, parece haber recuperado el duende en su nueva etapa profesional. El alero lituano, la gran apuesta ofensiva del perímetro badalonés, firmó un encuentro primoroso al alcanzar los 21 puntos y 4 rebotes con una carta de tiro en el que destacaron un pleno en lanzamientos de dos y un 5 de 8 en triples.
Sin embargo, su esfuerzo resultó baldío ante un Unicaja que encontró un mejor equilibrio entre su juego exterior y el interior y que supo repartir con más tino la responsabilidad ofensiva. Marcus Haislip (14 puntos, 5 rebotes y 4 tapones) y Carlos Jiménez (10 puntos y 10 rebotes) fueron los más destacados en las filas andaluzas.