Sólo vehículos autorizados. El Ayuntamiento de Vitoria instalará un moderno sistema de cámaras capaz de fotografiar y multar a los coches que entren sin permiso a la calle Prado. El mecanismo, que ya está colocado de forma experimental desde enero en la calle Fueros, permitirá eliminar los «problemáticos» bolardos que impiden que los conductores particulares entren en la céntrica arteria y avancen hacia la Virgen Blanca.
El Gabinete Lazcoz decidió en septiembre que ese eje se convirtiera para siempre en semipeatonal. Sólo tienen permiso para bajar los pivotes amarillos los vecinos, los urbanos, los taxis, y los servicios de emergencias. También pasan los repartidores hasta las doce del mediodía.
Ahora, el equipo de gobierno municipal acaba de dar el paso para colocar las nuevas lentes en Prado, una idea barajada por el Servicio de Movilidad y Transporte desde enero, como adelantó este periódico.
Listado de matrículas
El dispositivo estará formado por dos cámaras instaladas sobre un poste. Su ubicación estratégica y el uso de las nuevas tecnologías darán ventaja absoluta al mecanismo sobre los coches. Una de ellas se encargará de escanear las matrículas de los vehículos que accedan a Prado. El sistema contará con un archivo con las placas autorizadas. Si el coche está en la 'lista blanca', no sucederá nada.
Pero también es posible que algún conductor despistado -o quizá alguno que intente colarse al no ver los pivotes- entre a Prado sin permiso. En ese instante, el dispositivo activará el sistema que 'cazará' al infractor. La segunda cámara dispara una fotografía. La Policía Municipal utilizará esa imagen para enviar la multa.
El concejal de Movilidad y Transporte, Joaquín Esteban, acaba de dar la orden para iniciar la contratación del sistema, que carece de plazos para empezar a funcionar. El edil socialista defiende su eficacia y resalta que el principal motivo para dar luz verde al plan tiene que ver con la seguridad. «Prado y la Virgen Blanca son semipeatonales, pero algunos conductores aprovechan cuando los pivotes están bajados y pasan. No queremos atropellos ni sustos».
Además, Esteban recuerda que los actuales bolardos «han provocado más de un accidente por esta cuestión y tienen un mantenimiento caro». A todo ello hay que sumar que cuando el tranvía pase junto a ellos «será imposible que los conductores que hacen cola para pasar invadan las vías».