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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Sociedad

GENERAL

La firma, con planta en Mungia, dice que los botones contaminados llegaron a 25 elevadores que «aún no están colocados»
25.10.08 -

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La empresa Otis asegura que ningún ascensor afectado por radiactividad está en uso
El contacto con los botones radiactivos no supone peligro. / E. C.
La empresa Zardoya Otis, de cuyas factorías en España -una de ellas en Mungia, Vizcaya- salen 12.000 elevadores cada año, afirmó ayer que ninguno de los ascensores en los que se han colocado pulsadores con restos de material radiactivo está en uso, por lo que garantizan que la incidencia está controlada y que no es necesario que las comunidades de vecinos que disponen de material de esta marca tomen ninguna precaución.
Portavoces oficiales de la empresa, una de las principales multinacionales del sector, informaron ayer a EL CORREO de que la partida de pulsadores afectados por contaminación por cobalto-60 fue aislada en su mayor parte antes de ser utilizada en los elevadores en producción. Según las primeras investigaciones internas, de las instalaciones de la empresa sólo han salido «unos 25 ascensores» con presencia del material radiactivo. Los técnicos de la empresa tratan de dar ahora con el paradero exacto de cada unidad para proceder a su examen y a la sustitución de las botoneras contaminadas.
Con todo, la firma cree que es altamente improbable que estos elevadores estén en uso. «Por las fechas de recepción del material afectado, calculamos que sólo puede haberse colocado en un pequeño porcentaje de ascensores contratados a lo largo del pasado mes de septiembre», indicó un portavoz. «Es muy difícil que ninguno de ellos esté ya colocado y en marcha, porque lo habitual es que pasen seis meses entre el momento en que se finaliza su producción y su puesta en funcionamiento», agregó. Se trata del lapso de tiempo medio que discurre entre que se instala el elevador en un bloque en construcción, por ejemplo, y el momento en el que entran a vivir los vecinos.
Numerosos propietarios de inmuebles en los que existen ascensores de la marca Zardoya Otis, muy comunes en Euskadi, han mostrado ante los teléfonos de atención al cliente de la empresa su preocupación por el incidente. «Hay que mandar un mensaje de tranquilidad», insistió la firma. «Es improbable que ninguno esté en uso. Pero es que, además, el nivel de radiactividad es ínfimo. Para tener algún riesgo habría que estar cinco años ininterrumpidos en contacto con el pulsador. Y probablemente ni siquiera de esa forma se registrarían problemas».
El material, «aislado»
El comité de empresa de la planta de Madrid, consultado ayer por este diario, valoró de forma correcta la actuación de la empresa. «Fuimos informados desde el primer minuto, se aisló el material afectado y los trabajadores fueron sometidos a controles para garantizar que no existía radiación. Estamos tranquilos», indicó un representante del comité, con presencia mayoritaria de CC OO y UGT. Este periódico se puso también en contacto con ELA, central más relevante en las factorías vascas de la firma, que eludió valorar el asunto. «No hay novedades», zanjó un portavoz.
La partida de pulsadores contaminados por el isótopo radiactivo cobalto-60 llegó a Zardoya Otis procedente del suministrador francés Mafelec, que a su vez había importado el material de India. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) fue alertado del caso por su homólogo francés el 14 de octubre y ha supervisado la gestión del incidente.
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