
Una persona señala con el bolígrafo la evolución del Ibex 35 en una pantalla, hoy. /Efe
La OPEP producirá 1,5 millones de barriles de crudo menos al día
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha decidido en una reunión de urgencia celebrada hoy aplicar un recorte en la producción de crudo de 1,5 millones de barriles diarios. El recorte se realizará con respecto a los niveles de oferta de los países productores del mes de septiembre y se hará efectiva el 1 de noviembre.
El anuncio no ha provocado una reacción inmediata en los mercados internacionales. El barril Texas 'sweet light', de referencia en Estados Unidos, perdió 3,23 dólares, hasta 64,61 dólares, mientras que el Brent, 'homólogo' europeo se abarataba poco después de las once de la mañana -y del anuncio de la OPEP- en 4,84 dólares con respecto al cierre del jueves, hasta los 61,08 dólares.
Estos niveles son los más bajos en los últimos 16 meses y responden a la caída en la demanda global de crudo provocada por la desaceleración económica. Los precios del crudo han caído más del 50% desde el récord de 147 dólares en julio.
En lo que va de año, el Íbex-35 pierde un 44,98%, en consonancia con las principales bolsas internacionales
El descenso de la actividad en la industria de la zona euro y el PIB de Reino Unido lastran a Europa
En previsión de un recorte de tipos y por las ventas de euros para devolver los préstamos en yenes, el euro alcanza 1,25 dólares
Setenta y nueve años después del crack de Wall Street, la
bolsa española ha caído el 5,20%, hasta 8.353,20 puntos, su mínimo desde octubre de 2004, debido al retroceso de las plazas internacionales, como
el de Tokio, los problemas en los mercados de divisas y el miedo a la recesión de las grandes economías. El parqué español se ha quedado 'tocado' también, sin duda, por unas
cifras de paro desconocidas desde hace años. En el conjunto de la semana, el principal indicador bursátil de España cae alrededor del 15%.
Así, el principal indicador del mercado español, el
Ibex-35, continuó su carrera bajista por el nivel de los 8.000 puntos y ha cerrado con una caída de 458 puntos, con lo que marcó su segunda peor semana de su historia. En lo que va de año, el Íbex-35 pierde un 44,98%, en consonancia con las principales bolsas internacionales, que han vuelto a anotar fuertes pérdidas.
En
Europa, con el
euro a 1,272 dólares, los principales mercados registran caídas próximas al 5%, 79 años después del conocido "crash" bursátil de 1929. El FTSE 100 de
Londres ha caído un 5%, el CAC 40 de
París ha cedido un 3,54%, el DAX 30 de
Fráncfort ha bajado un 4,96% y el
Ibex 35 de Madrid lo ha hecho un 5,2%.
Malos datos en Europa
Las caídas han comenzado desde el principio de la jornada, que se abrió con pérdidas cercanas al 5%, debido al contagio del pesimismo asiático, que se reflejó en un retroceso del
9,6% en Tokio, que se situaba en niveles de finales de abril de 2003 por la revalorización del yen y las malas previsiones de resultados de Sony. El mercado ignoraba así la inesperada subida de
Wall Street en la víspera, el 2%, y tomaba, como un síntoma más del empeoramiento de la economía, el
aumento del paro en España hasta casi 2,6 millones de personal, un nivel desconocido desde hace ocho años y equivalente al 11,3% de la población activa.
El descenso, según los datos adelantados, de la actividad en octubre en la industria de la zona euro en casi cuatro puntos, hasta 41,3, contribuía a aumentar las pérdidas entre las plazas europeas y la española. La caída del 0,5% del
PIB del Reino Unido en el tercer trimestre, por primera vez después de 16 años, reforzó la idea de que las principales economías del mundo se dirigen hacia una recesión de envergadura desconocida.
Los problemas de las bolsas se acrecentaron con las dificultades de los
mercados de divisas (Dinamarca elevaba los tipos de interés del 5 al 5,5% para sostener la corona y el yen se revalorizaba brutalmente por compras de esta moneda por la cancelación de créditos destinados al "carry trade" -negocio basado en el diferencial de tipos entre divisas-). En previsión de un recorte de tipos y por las ventas de euros para devolver los préstamos en yenes, el euro se ha llegado a negociar a menos de 1,25 dólares, nivel de abril de 2006.
El crudo sigue cayendo y arrastra a la Bolsa
También las materias primas pasaban por apuros por el previsible descenso de la demanda si decae la actividad. La decisión de la OPEP de recortar la producción en 1,5 millones de barriles diarios, hasta 27,3 millones de barriles, no impidió la caída de la cotización del petróleo Brent, que había empezado al día a 66 dólares y bajaba cerca del 10%, hasta 61 dólares. (Ver la ficha)
Antes del mediodía, la bolsa española registraba una caída superior al 9% y perdía el nivel de 8.000 puntos, lo que no ocurría desde septiembre de 2004. La suspensión de la negociación en varios mercados por las cuantiosas caídas que registraban -los futuros sobre las bolsas estadounidenses o el mercado de Moscú- mantenía las fuertes caídas del mercado, que se fue recuperando ligeramente al cierre de la sesión por la mitigación de las pérdidas de
Wall Street.
Los valores del Ibex
Con este panorama de pesimismo, todas las empresas del Íbex-35 han registrado números rojos, a excepción de Red Eléctrica, que ha ganado el 0,37%, y ACS, que ha subido el 0,19% tras anunciar ayer unos resultados mejores de lo esperado. Gamesa lidara las pérdidas, el 13,64%, seguida de Banco Santander, con el 10,18%, del BBVA, con el 8,59% t de Ferrovial, con el 8,55%. El Popular también se coloca entre las principales caídas (cedió un 5,63%) tras anunciar que su beneficio hasta septiembre creció el 3%, hasta 956 millones.
Al igual que en el Íbex-35, en el mercado continuo han protagonizado las mayores caídas empresas relacionadas con servicios medioambientales y energías renovables, como Befesa, que cedió el 16,06%; seguida de Solaria con el 14,55%. Entre las empresas que han conseguido esquivar los números rojos destacan la empresa de capital privado de BBVA (que gana el 10,86%) y farmacéuticas como Rovi y Zeltia, que subieron el 6,57% y el 4,87%.
La salida de fondos de la bolsa hacia activos más seguros, como la deuda pública, eleva la rentabilidad de la deuda española a largo plazo tres centésimas, hasta el 4,36%, en tanto que los inversores han negociado en el mercado continuo 5.835 millones de euros.