Ingrid Betancourt ha protagoniza el discurso más emotivo de la ceremonia de los Premios Príncipe de Asturias 2008. /Reuters

Los Príncipes de Asturias junto a los galardonados de esta edición. /Reuters

Los Príncipes de Asturias saludan al filósofo francés Tzvetan Todorov. Reuters

El presidente de Google, Larry Page (d), y el vicepresidente, Nikesh Arora (c) durante la recepción en Oviedo. /Reuters
Betancourt:
Nadie puede sacrificar a un ser humano en el altar de su ideología, de su religión o de su cultura
Todorov:
Por cómo percibimos y acogemos a los otros, a los diferentes, se puede medir nuestro grado de barbarie o de civilización
Atwood:
Los economistas no pueden poner precio a las artes, no pueden cuantificarlas, sin embargo sin ellas las cosas no nos irán nada bien
La galardonada con la Concordia llora de emoción durante su discurso en el Campoamor
La ex candidata a la presidencia de Colombia confiesa que esta cita es "la más maravillosa" desde su liberación
Los titulares de Exteriores, Educación y Ciencia, Moratinos, Cabrera y Garmendia, han asistida al acto en Oviedo
La Fundación Príncipe de Asturias ha celebrado esta tarde en el Teatro Campoamor de Oviedo la
ceremonia de
entrega de su premios anuales. Don Felipe de Borbón ha reclamado
unidad ante una crisis que revela "los grandes riesgos y desafíos" de la globalización en una emotiva ceremonia, protagonizada por
Ingrid Betancourt, que ha pedido romper "la maldición de la indiferencia" ante el terrorismo y la injusticia.
El Heredero de la Corona, que ha presidido junto a doña Letizia Ortiz un acto seguido por la Reina desde un palco del teatro asturiano, ha puntualizado que la gestión de la globalización requiere "un gran esfuerzo de cooperación y concertación mundial", así como de un impulso "equilibrado y respetuoso con las responsabilidades de los Estados".
El Príncipe ha pedido también unidad para enfrentar "solidariamente" los desastres naturales y las grandes emergencias, y para luchar "con eficacia y mediante los instrumentos del Estado de derecho contra el terrorismo y contra todas las formas del crimen organizado". Porque, según sus palabras, las realidades globales del mundo en el que vivimos "afectan a aspectos esenciales de nuestra existencia y condicionan nuestra libertad, progreso o bienestar", ya que, de momento, se carece de soluciones eficaces.
Batancourt emociona al auditorio
Al Príncipe, que ha elogiado a los galardonados en las ocho categorías, le ha precedido en su discurso la ex candidata a la presidencia de Colombia Ingrid Betancourt, distinguida con el premio de la Concordia, que ha abogado por situarse "en la misma acera" de quienes no aceptaron el Holocausto nazi para que, igual que cayeron el muro de Berlín y el Apartheid, desaparezca el terrorismo.
En "la más maravillosa de las citas" tras su liberación el pasado 2 de julio, Betancourt, visiblemente
emocionada y con lágrimas que la han obligado a interrumpir su alocución, ha reclamado un cambio de valores en un momento en el que "los rascacielos de las finanzas del mundo parecen desplomarse sobre nosotros".
Frente a la actitud que reproduce la de "quienes miraron al silencio partir hacia el infierno y no hicieron nada" durante el Holocausto nazi, ha pedido que, al igual que en las movilizaciones realizadas a nivel mundial para exigir la liberación de los secuestrados por las FARC, cada persona haga oír su voz para "salvar del olvido" a las víctimas de la arbitrariedad. Así, ha hecho un llamamiento a la guerrilla de su país, "la misma locura revestida de otro uniforme, pero habitada de la misma crueldad" que el nazismo, para que repudie el secuestro para siempre si quieren dejar de ser considerados terroristas, y ha reivindicado para el conflicto que vive su país "diálogo, pero no impunidad".
Todos los galardonados
El filósofo francés de origen búlgaro
Tzvetan Todorov, Premio de Ciencias Sociales, ha advertido, por su parte, de que ser civilizado no significa haber cursado estudios superiores o haber leído muchos libros, sino "ser capaz de reconocer plenamente la humanidad de los otros, aunque tengan rostros y hábitos distintos". "Por cómo percibimos y acogemos a los otros, a los diferentes, se puede medir nuestro grado de barbarie o de civilización", ha indicado Todorov, mientras que la canadiense
Margaret Atwood, tras recibir el galardón de las Letras, ha pedido al ser humano que se reinvente a sí mismo y su relación con "el planeta que le sostiene".
Además de Todorov, Atwood y Betancourt, han recibido sus respectivos premios las organizaciones que luchan contra la malaria en África (Cooperación Internacional), el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela (Artes) y cinco investigadores de la aplicación de nuevos materiales en la ciencia (Investigación). También han recogido el galardón de manos del Príncipe de Asturias el cofundador de Google, Larry Page (Comunicación y Humanidades), y el tenista español y número uno de la clasificación mundial de la ATP,
Rafael Nadal (Deportes).
A la ceremonia han asistido también, además de Doña Sofía, los ministros de Asuntos Exteriores de España y de Venezuela, Miguel Moratinos y Nicolás Maduro, así como las titulares de Educación y Ciencia del Gobierno español, Mercedes Cabrera y Carmen Garmendia, y los presidentes de Asturias, Cantabria y Baleares, entre otros.