«Si Pakistán no coopera, habrá que tomar decisiones». Las palabras de Barack Obama sobre la bautizada por George W. Bush como 'guerra contra el terror' en el primer debate con John McCain pesan como una losa en la opinión pública paquistaní. El candidato demócrata habló abiertamente de «intervenir» en el país asiático para atajar el problema del terrorismo y este mensaje no sentó nada bien en Islamabad. El escritor y periodista paquistaní Ahmed Rashid -autor de 'Los talibán', una de las obras clave sobre la insurgencia- presentó en Nueva York su última obra 'Descenso al caos', en la que analiza el fracaso de la estrategia estadounidense en la región, y en plena vorágine electoral opina que «Pakistán es el mayor reto de la política exterior de la próxima Administración, por encima incluso de Irak o Afganistán. O inicia una política más comprensiva y racional, que incluya la cooperación con la Unión Europea e India, o esta guerra estará perdida».
«Posiblemente ambos candidatos piensen lo mismo, pero Obama habló en voz alta de atacar nuestro país y McCain al menos se cayó. Es una diferencia de forma, de estilo, aunque repito que en el fondo pienso que ambos seguirán la misma política militarista en la región», señala desde Islamabad el general retirado Talal Masud.
Sacrificio enorme
«Bush se va de la Casa Blanca dejando tras de sí una región aún más revuelta que antes del 11-S. Hemos perdido miles de vidas humanas, muchas de ellos civiles. El sacrificio de Pakistán está siendo enorme, pero los candidatos parecen no darse cuenta», lamenta el analista de la radio nacional Assim Raza, quien espera una victoria de McCain «porque al menos habla de diálogo en sus intervenciones».
«Una combinación entre desarrollo económico y diálogo» es la fórmula que el ex general Masud recomienda al nuevo inquilino de la Casa Blanca que debería «estar en perfecta sintonía con las autoridades de Islamabad si quiere ganar esta guerra». Desde que Bush dio el visto bueno a las operaciones en suelo paquistaní, la aviación estadounidense ha cruzado la frontera en once ocasiones para atacar supuestas posiciones insurgentes. Estas acciones son duramente criticadas por el Gobierno Zardari, que ha pedido que acaben. Pero sin éxito.
«Existe una gran negatividad en el ambiente debido a este tipo de ataques que no se detienen. Percibo indiferencia ante los comicios porque en el fondo nadie espera grandes cambios», apunta Ana Ballesteros, investigadora del Observatorio Electoral del Taller de Estudios Internacionales Mediterráneos y observadora de las elecciones paquistaníes.
Esta negatividad se convierte en «sentimiento de enemistad», en boca del columnista de 'The Pakistan Observer', Mahmood Hussein, quien afirma que «vemos a Estados Unidos como el culpable de todos los males y miserias que sufrimos. Nuestro país se ha convertido en campo de batalla y nuestra economía y futuro son una ruina por estar al servicio de Washington. Demócratas o republicanos son percibidos como enemigos por la gran mayoría».