En una especie de 'el mundo al revés', el fabricante vasco de aerogeneradores Gamesa sufrió ayer un duro varapalo en el mercado bursátil -sus acciones perdieron al cierre de la sesión el 22,3% de su valor-, después de haber dado a conocer dos noticias aparentemente muy positivas, relacionadas con la mejora de sus resultados y también de su capacidad de producción. El 'pequeño' matiz de que ha mejorado tanto su productividad que se va a ver obligado a parar durante una semana el ensamblaje de equipos, actuó como una carga explosiva que sembró las dudas y la incertidumbre sobre la cotización de la compañía.
Gamesa paralizará la producción de celdas de aerogeneradores durante una semana, justo antes de las vacaciones de Navidad, lo que colocará a algunas de sus 32 factorías repartidas por medio mundo en una situación especial: la plantilla se dedicará a programas de formación, al tiempo que se acometerán mejoras en las instalaciones.
Entregados
Para esa fecha de final de año, según justificó ayer el presidente de Gamesa, Guillermo Ulacia, en una comparecencia ante analistas bursátiles, Gamesa habrá fabricado y entregado todos los aerogeneradores que tenía comprometidos para el año 2008 -lo que supone haber incrementado su productividad por encima de lo previsto-, al tiempo que no considera «rentable» comenzar a producir aparatos que se entregarán en 2009. Ulacia, que ha consumido media vida profesional en la industria del automóvil, es un firme defensor de la producción 'justo a tiempo' y de no almacenar equipos ya fabricados. La compañía espera también que se produzca una rebaja en el precio de sus materias primas -especialmente el acero- y no quiere tampoco anticipar sus suministros.
Con este mensaje, sin embargo, Gamesa provocó ayer un cambio importante de percepción en el mercado sobre la evolución del sector de la energía eólica. El recorte sufrido por las acciones de Iberdrola Renovables -sus títulos perdieron el 12,1% de su valor- quizá esté también relacionado con ello. Hasta ahora existía la creencia de que los productores de equipos eran capaces de vender todo aquello que consiguiesen fabricar, sin apenas esfuerzos. El anuncio de Gamesa reveló que eso ya no es del todo cierto y que los promotores de parques tienen también que sortear los rigores de la crisis para cumplir sus propios programas de inversión, y no parecen dispuestos a anticiparlos.
La 'estrechez' financiera
«Los promotores -señalaba ayer un experto- se encuentran con mayores exigencias por parte del sector financiero. Si hasta ahora podían acceder a créditos de hasta el 80% de sus inversiones, el mensaje de bancos y cajas es que deberán aumentar los fondos propios, ya que el crédito no superará el 70%». En esas circunstancias no están en condiciones, al menos de momento, de absorber un adelanto en las entregas por parte de Gamesa. La compañía tiene comprometidos ya equipos, con capacidad para producir 11.500 megawatios de electricidad a la hora, hasta el año 2012.
El presidente de la empresa trasladó ayer su confianza en que la apertura de nuevos mercados les permitirá aprovechar la mayor capacidad de producción que han conseguido este año, así como la que esperan alcanzar a lo largo de 2009.
La cuenta de resultados de la firma durante los nueve primeros meses, que fue dada a conocer también ayer, arroja un saldo extraordinariamente positivo. El beneficio neto atribuible a la construcción de aerogeneradores y promoción y explotación de parques se ha situado en 143 millones de euros, un 67% más que en los tres primeros trimestres de 2007. El beneficio neto total, que incluye las plusvalías obtenidas por la venta de su división de energía solar, eleva esa cifra hasta los 288 millones de euros, lo que supone triplicar el beneficio del periodo enero-septiembre del pasado año.