«Merece la pena detenernos y también invitar al público a venir. Es una de las exposiciones más improtantes del año», explicó ayer el director del Artium, Daniel Castillejo, en su primera presentación de una muestra al frente del centro-museo. Además de recordar que Hannah Collins es una autora presente en la colección alavesa desde 1994 -a través de una de sus fotografías- el especialista definió la nueva exhibición como «una vacuna antifrívola de lo que es el arte contemporáneo» y la resumió como «una mezcla de nostalgia y denuncia».
La autora por su parte, relacionó su trabajo con su propia experiencia al llegar a otro país y su relación con el entorno social y político. Esto ha sido lo que ha reflejado en un filme como 'La Mina', rodado en un barrio gitano de Barcelona y en la zona de Rubí, cercana a la urbe. A través de cinco pantallas que muetsran diversas secuencias de manera simultánea, la autora retrata a la comunidad romaní y en especial a algunos de sus integrantes, así como su relación con el entorno arquitectónico y urbano.
Collins elaboró el guión con los propios residentes, en una compleja tarea cuya finalización le llevó cinco años. «La muerte, lavirginidad o la justicia» son algunos de los aspectos que se recogen, a la vez que se reflejan intereses personales y comunitarios, desde los pájaros cantores hasta el flamenco.
'Paralelo' expresa a través de tres pantallas sendas realidades de personjas africanas en Europa. Desde Dewa, un ex futbolista profesional camerunés que arriesga su vida para trasladarse a Madrid, donde vive en la calle, hasta Pamela, una ex reina de belleza de Uganda, casada con un diplomático italiano en Roma, pasando por las vivencias de Constantine en Londres. Procedente de Costa de Marfil, está divorciada y vive con su hijo de siete años, además de trabajar para su iglesia evangélica.
De Rusia a Sudáfrica
Rodada asimismo en 16 milímetros, 'Historia en curso' contrasta en una doble pantalla la vida de una familia rural gitana en Rusia central con la cotidianidad urbana en el país. Tanto enj este caso como en 'La Mina' la autora ofrece una serie de fotografías que complementan el visionado de las cintas o que suponen instalaciones para expresar una secuencia, como el diálogo entre una mujer gitana casada y otra que se halla a las puertas de su boda. «Son experiencias más concentradas», apunta la artista.
Pero el carácter monumental que respira la muestra se potencia de manera especial en una serie de imágenes fotográficas de dimensiones murales, donde ofrece su visión de la población de Sudáfrica donde nació Nelson Mandela.