El Gobierno vasco y la Asociación de Municipios Vascos (Eudel) firmaron ayer un convenio para trabajar «conjunta y coordinadamente» en la promoción de pisos protegidos, especialmente de alquiler, tal y como plantea el Plan Director de Vivienda 2006-2009, aprobado hace dos años. El acuerdo compromete al Departamento de Vivienda y a los ayuntamientos a aprovechar al máximo las reservas obligatorias fijadas en la Ley del Suelo vasca y prevé también la creación de un «marco económico y financiero adecuado» para que las empresas privadas, fuertemente golpeadas por la crisis de la construcción, puedan salir del pasado edificando viviendas asequibles a los bolsillos de los ciudadanos.
El convenio fue firmado por el presidente de Eudel, Jokin Bildarratz, y por el consejero Javier Madrazo, quienes participaron en el palacio bilbaíno de Euskalduna en unas jornadas sobre vivienda dirigidas a concejales y a técnicos municipales. Bildarratz, a la sazón alcalde de Tolosa, se felicitó porque las administraciones se hayan unido «por una responsabilidad común, que no es otra que conseguir para la ciudadanía una vivienda digna a un precio razonable».
Madrazo insistió, por su parte en que el alquiler es una «apuesta» de su departamento y una alternativa a la vivienda en propiedad, máxime en tiempos de recesión económica, «cuando muchos ciudadanos no pueden hacer frente a una hipoteca». El consejero recordó que la delicada situación actual se debe, en parte, a que «no se pusieron límites» al endeudamiento de las familias con los bancos, como ocurre en Francia; una advertencia que se incluyó en el plan director de vivienda y que, en su día, suscitó fuertes críticas contra el Departamento de Vivienda.
El marco de colaboración alcanzado ahora por el Gobierno vasco y los ayuntamientos impone obligaciones mutuas. El primero buscará esencialmente financiación, tanto propia como de las entidades financieras. Como contrapartida, los alcaldes se encargarán de que exista suelo disponible para las promociones protegidas, ya que ellos tienen las competencias urbanísticas.
En principio, los solares que se desarrollen urbanísticamente estarían destinados a todas las tipologías de vivienda (de protección oficial y tasadas). No obstante, el documento concede una relevancia especial a los pisos de alquiler para resolver las prioridades de cada municipio.
Patrimonio de suelo
En este sentido, los alcaldes del País Vasco asumen el reto de constituir un patrimonio de suelo «a medio y largo plazo». De forma paralela, señalarán al Gobierno vasco cuáles son las áreas degradadas de sus municipios para rehabilitarlas, y aprovecharán las posibilidades que actualmente les ofrece la legislación sobre la construcción de pisos.
Como ya ocurre ahora, los ayuntamientos podrán integrarse en el programa Bizigune del Gobierno vasco, que pretende movilizar inmuebles desocupados para el alquiler protegido. En tal caso tendrán que divulgar ese servicio y ayudar a buscar posibles usuarios. Además, los municipios se ocuparán de que los pisos de titularidad local se conserven en condiciones.