Por si a alguien le quedaban dudas respecto a los cambios que se avecinan en la Euroliga, su director ejecutivo, Jordi Bertomeu, las aclaró ayer. El sistema de las diferentes velocidades, que entregará pases vitalicios a «doce o trece» clubes, echará a rodar el próximo otoño pese a la firme oposición de la ACB y de la ULEB, la Unión de Ligas Europeas de Baloncesto. Uno de esos privilegiados con entrada VIP será nuestro TAU Cerámica, según garantizó el dirigente catalán en el vestíbulo del Artium, punto de encuentro de los precursores de esta nueva revolución.
Bajo la tintineante escultura 'Un pedazo de cielo cristalizado', el máximo responsable del mejor torneo continental diseccionó el encuentro «informal» acometido por representantes de catorce equipos -salvo dos, todos pertenecientes al grupo de elegidos-, más los enviados de la Liga Adriática, la 'Lega' italiana y el torneo alemán.
Se echó en falta a Eduardo Portela, que sí estuvo el lunes en la inauguración de la ciudad deportiva baskonista y que preside la ACB y la ULEB, organismos contrarios a esta variación. Su ausencia representa un claro síntoma del cisma entre ambos bandos.
No obstante, Bertomeu volvió a reiterar que su proyecto seguirá adelante. «Quienes toman las decisiones son los clubes de la Euroliga», remarcó. «Por tanto, las decisiones no se toman fuera de la Euroliga, ya que la ULEB es un organismo formado por las ligas nacionales que no tiene ninguna capacidad de decidir sobre nuestra competición», zanjó. «Es evidente que cuando el 80% del baloncesto europeo marca una ruta, nosotros no podemos estar trabajando en la posición opuesta»,
El gesto de Berdi Pérez
A pesar de que todos los protagonistas insistieron en que se trató de una mera toma de contacto y que la aprobación deberá aguardar a la próxima asamblea general de la competición, ayer se agregó otra viga al nuevo modelo.
Sobre todo porque se concretaron varios movimientos que contentaron a los más disgustados. ¿Cuáles? El Unicaja salió con la promesa de una 'licencia A' , la que otorga un asiento casi de por vida. No es de extrañar la sonrisa de su emisario, Berdi Pérez. Los rusos del CSKA también abandonaron el edificio con gesto satisfecho. A partir del próximo curso, su emergente y millonario campeonato nacional contará con un segundo participante.
Esto obligará a algún reajuste. España mantendrá sus cinco plazas actuales -el Joventut participa en calidad de campeón de la ULEB Cup- con el cuarteto integrado por Baskonia, Real Madrid, Barcelona y Unicaja más un quinto billete que se otorgará por mérito deportivo. Sin embargo, Francia o Italia verán reducidas sus delegaciones. Apuesten por los galos, meras comparsas en las últimas ediciones.
En noviembre, más
«El nuevo proyecto tiene necesidad de una mayor concreción, que es precisamente lo que hemos hecho en Vitoria, aunque nos falta todavía abordar todo lo relacionado con los temas comerciales y económicos, que se tocarán en una reunión prevista para el próximo mes de noviembre», describió Bertomeu. Para tener 'licencia A', eso sí, se exigirá un aforo mínimo de 10.000 localidades.
Así las cosas, el boceto recibirá en un mes otro empujón, el que patronearán los doce elegidos para mandar en Europa los próximos años. Salvo sorpresa, esa clase privilegiada estará conformada por TAU Cerámica, Real Madrid, Barcelona, Unicaja, CSKA, Panathinaikos, Olympiacos, Siena, Roma, Maccabi, Efes y Fenerbahce Ulker.