Emilio Sánchez tiró con bala al navarro Elía desde fuera del área. Mató al portero del Murcia, también al rival y, por descontado, remachó el partido ganado el sábado por el Alavés en Mendizorroza. Fusiló, literalmente, la portería de Polideportivo, la que atrae al equipo en casa. El impacto de la pelota, que se coló pegada al palo, cerca del dominio de las arañas, se dejó sentir en la red. Su antológico gol pertenece ya a la memoria. Mejor contemplarlo que contarlo.
Así lo vio el protagonista. Mejor que él, nadie. «Toni (Moral) me dio un pase hacia atrás, controlé el balón con la pierna izquierda y decidí pegarle. Tuve la suerte de que me salió un golpe seco, a la escuadra. Fue un golazo, sí, pero valen los puntos, no el remate». Sobre el terreno de juego, cuando el albaceteño levantó la cabeza y siguió la trayectoria de la pelota con la mirada, vio que «iba bien. Entró muy bien», celebra quien se está ganando con su distinción a la hinchada albiazul. De su gusto por el fútbol se beneficia también el Alavés, que quedó huérfano en la organización por la marcha de Sergio Rodríguez a la Real Sociedad.
Con el del sábado, Emilio Sánchez lleva dos tantos para el Alavés, los mismos que hizo la campaña anterior con el Jaén en Segunda B y antes con el Villanovense en la misma categoría. El que previamente marcó a la Real Sociedad esta Liga, que valió para establecer el empate en el derbi de Anoeta, tuvo parecida decisión, pero de ejecución distinta. «Le di con la derecha, más flojito, con rosca». Para cuando el portero Bravo quiso reaccionar, el esférico ya le había ganado la partida.
Procedencia humilde
Emilio Sánchez está feliz en Vitoria. Dice que no repara en sus actuaciones personales, que son meritorias, sino en trabajar para el Alavés. «No me paro a pensar cómo me veo. Sólo me dedico a entrenar bien y a ser cada día, o al menos a intentarlo, mejor futbolista». Recuerda su modesta procedencia. «Vengo de Segunda B y esto me sirve para valorar dónde estoy y nada más». Le interesa «el colectivo, que el Alavés haga un buen año. No me propongo otra cosa», relata el mediocampista manchego.
Por ahora no va mal. «Al equipo le veo bien. Está dando buena imagen», considera Emilio Sánchez, que se manifiesta «muy contento». Por ejemplo, ante el Murcia, con el marcador en contra, «levantamos la cabeza y ganamos bien. Me quedo con los tres puntos».
Aboga por «elevar la confianza» en un Alavés que ha sufrido los últimos años. «¿Ilusión? Si no tienes ilusión, no vas a ninguna parte», asiente el mediocampista. Espera que en el futuro el equipo tome conciencia de la necesidad de «empezar bien los partidos, no a remolque», aunque valora «la capacidad para levantar la cabeza», y hace votos por que llegue ya la primera victoria a domicilio. «A ver si nos quitamos esa asignatura pendiente en Alicante», donde el domingo se medirá al Hércules.