Aparcar en cualquier zona de Vitoria, no sólo en el centro, se ha convertido en un verdadero quebradero de cabeza para los ciudadanos por el constante crecimiento del parque de vehículos. El Ayuntamiento es consciente del problema y trata de remediarlo con diferentes actuaciones para crear 1.888 plazas.
En poco más de un año, desde el arranque de la actual legislatura, el pasado verano, la ciudad ha ganado 1.326 espacios para estacionar el coche. Más de la mitad corresponden a los dos grandes aparcamientos en los barrios de Lakua-Arriaga y Aranbizkarra. Desde abril, los residentes del primer barrio disponen de 450 plazas más en el parking en superficie existente en la confluencia de las calles Portal de Foronda y Luis Olariaga, junto a las sedes de varias casas regionales. Los vecinos de Aranbizkarra también están de enhorabuena. Desde este mes disponen de 261 plazas en la calle Madrid.
El resto de espacios para dejar el coche -un total de 615- se distribuyen por diecisiete calles. Para conseguir crear estos huecos, el Consistorio transforma las zonas de estacionamiento en línea por aparcamientos en batería. Esta fórmula ha permitido ganar 114 plazas en la calle Teodoro González de Zárate.
Cambios en Tuvisa
También destacan las actuaciones en este sentido en Antonio Machado (130) y Abendaño (55). Modificaciones similares se han desarrollado también en los barrios de Adurza, El Pilar, Zaramaga y Santa Lucía. La última intervención se ha realizado en la calle Castillo de Quejana, en Ariznabarra.
El concejal de Transporte y Movilidad, Joaquín Esteban, señala que «tratamos de sacar 'chispas' a los espacios ociosos que hay en algunas calles para compensar la pérdida de plazas debido, fundamentalmente, al paso del tranvía».
El edil socialista anuncia que las próximas actuaciones importantes para disponer de más zonas para dejar el coche tendrán lugar en cuanto entre en funcionamiento la nueva red de líneas de Tuvisa. En total, se crearán 562 huecos.
Para conseguirlo, las nuevas paradas medirán quince metros, en vez de los treinta que tienen ahora. Además, en numerosos puntos se eliminará la zona de estacionamiento del autobús, de forma que parará en plataformas. Así se prescindirá de las maniobras de entrada y salida para ahorrar tiempo.