Cabecera de la manifestación. /Efe
Las diferencias se miden en varios miles de euros
El sueldo medio de los miembros del Cuerpo Nacional de Policía es inferior en 16.167,12 euros al de los Mossos de Esquadra catalanes. Una tabla elaborada por la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil compara las diferencias retributivas entre los agentes de uno y otro Cuerpo, mayores según asciende la graduación. Esa diferencia alcanza, en los agentes 'rasos', los casi 10.000 euros al año.
Sin embargo, la postura del ministro Rubalcaba es que la Administración central no puede someter las subidas salariales de sus funcionarios a las que realicen otras administraciones. Además, según Rubalcaba, en los últimos cuatro años los policías nacionales y los guardias civiles han recibido la misma subida que el resto de funcionarios: más un 10%.
Fuentes del Ministerio suman, en privado, la actual situación económica. Y los sindicatos se defienden: "Nuestra reivindicación es muy anterior a la crisis económica", y añaden que su reivindicación salarial "ha coincidido en el tiempo con un trasvase de 523 millones de euros a la policía autonómica catalana".
25.000 personas han tomado parte en la marcha, según los organizadores; sólo 7.000, replica Interior
Desafiando la prohibición de Interior, cientos de agentes de la Benemérita han respondido a la llamada de los sindicatos
Los protestantes desean una equiparación en retribuciones a las policías autonómicas o municipales
La Unión de Oficiales de la Guardia Civil emprenderá esta misma tarde denuncias por "coacciones" y "amenazas" por parte de Interior
Miles de policías nacionales y guardias civiles han salido esta mañana a la calle para reclamar mejoras salariales aunque ha derivado en una petición de "respeto" hacia las fuerzas de Seguridad e incluso de la dimisión del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. La convocatoria, en el centro de Madrid, ha corrido a cargo de varios de sus sindicatos que han llegado a congregar a 25.000, según estimaciones de los organizadores; 7.000, según fuentes del Ministerio de Interior, que estiman que un tercio de los asistentes no pertenece a ningún cuerpo.
El objetivo, presionar al Gobierno para obtener subidas salariales que les equiparen con los agentes de policías autonómicas como la Ertzaintza y los Mossos d'Esquadra, o con los policías municipales. El portavoz de la Unidad de Acción Sindical de la Policía, José Angel Fuentes Gago, explica que está fundamentada en el 30% de diferencias salarial, de media, entre un policía nacional o un guardia civil y un agente autonómico.
La manifestación, que ha arrancado desde la Glorieta de Rubén Darío de la capital española, ha contado en su cabeza con cuatro maniquíes, tres vestidos con los tres uniformes que ha tenido la Policía Nacional (gris, marrón y el actual azul) y un cuarto con el de la Guardia Civil, al que se le ha puesto esparadrapo en la boca y un cartel que reza: “Yo no hablo ya que no me dejan”. Además, los manifestantes portan pancartas con proclamas en las que mostraban sus demandas al titular de Interior: "Rubalcaba, súbenos la paga” o “Rubalcaba, Pinocho”.
Esparadrapo en la boca
La protesta ha llegado en medio de un enconado conflicto con el Ministerio del Interior, tras un verano salpicado de huelgas de celo, contestadas por el Gobierno con destituciones de agentes y limitación del ejercicio sindical, según denuncian los convocantes, pero Fuentes ha advertido al ministro del Interior que "ni siquiera él" está por encima de la Ley, en referencia a las advertencias realizadas desde su departamento para que los guardias civiles no acudieran a la manifestación. No obstante, "las presiones recibidas sólo han servido de "acicate" para la movilización de los guardias", valora el secretario general de AUGC, Alberto Moya.
La Junta Directiva de la Unión de Oficiales de la Guardia Civil, asociación que reúne a mandos del instituto armado, ha decidido no asistir para evitar ser "rehenes" del Ministerio del Interior. En un comunicado, la Unión ha anunciado que esta misma tarde denunciará ante los tribunales las "coacciones" y "amenazas" lanzadas desde la cúpula de Interior contra los guardias civiles que decidan acudir a la protesta.
La Guardia Civil, a título individual
En los últimos días, la polémica de la manifestación se ha centrado precisamente en la asistencia de guardias civiles. Dos de sus asociaciones, AUGC, la mayoritaria, y UGC, figuraban como convocantes, pero en su respuesta, la Delegación del Gobierno les advirtió las asociaciones incurrían en falta muy grave al convocar un acto de carácter sindical. Las asociaciones se retiraron de la convocatoria, pero animaron a los guardias a acudir.
El pasado jueves, el director de Policía y Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez, remitió una circular a todas las unidades advirtiendo de que la participación, incluso a nivel individual, de los guardias está prohibida y los que acudan incurrirán en dos faltas muy graves: una por acudir y otra, por desacato, al haber aclarado la circular que está prohibido. La acumulación de esas dos faltas muy graves situaría a los agentes muy cerca de la expulsión del Cuerpo, como confirmó hoy el propio Velázquez, al no descartar ninguna posibilidad.
El problema surge en la interpretación de las Leyes de Derechos y Deberes y de Régimen Disciplinario que se aprobaron al término de la pasada legislatura, tras la primera manifestación de uniforme en la Guardia Civil. Según Interior, los guardias civiles pueden manifestarse exigiendo mejoras laborales siempre que convoquen las asociaciones profesionales y no los sindicatos porque es éste y no el motivo de la convocatoria la que hace que el acto tenga naturaleza sindical.