Subidas «moderadas» para las familias y más presión fiscal para la iniciativa privada. El Gabinete Lazcoz presentó ayer su propuesta de impuestos, tasas y precios públicos para 2009, un documento económico que buscará «que Vitoria no se pare pese a la crisis económica». Los socialistas defendieron una tabla fiscal que arrastra dos grandes incógnitas. La primera, que el equipo de gobierno no cuenta con el apoyo cerrado de ningún grupo, lo que le obligará a asumir modificaciones cuando las tarifas se debatan en noviembre. Y la segunda, que cuatro de los precios con mayor impacto social -el agua, la OTA, la grúa y el alcantarillado- siguen en el aire porque serán debatidos en Amvisa y en el grupo de trabajo del Plan de Movilidad, que prevé restringir el tráfico en la ciudad. Fuentes municipales dan por hecho que estos conceptos sufrirán aumentos «fuertes».
En consecuencia, los vitorianos volverán a rascarse el bolsillo en 2009. El Gabinete Lazcoz ha redactado unas ordenanzas fiscales en las que todos los impuestos, tasas y precios públicos -sólo se libra la tarifa de internet sin cables del Ayuntamiento- suben entre un 2,25% y un 15%. El teniente de alcalde Juan Carlos Alonso aseguró que la congelación fiscal «es imposible» porque Vitoria debe pelear «con uñas y dientes por mantener sus servicios, sus políticas sociales y su bienestar. Quien diga lo contrario que explique qué quitamos».
Las ordenanzas contemplan que los cinco impuestos -IBI, vehículos, construcciones y obras, IAE y plusvalías- suban un 4%, es decir medio punto menos del IPC registrado en septiembre.
En cuanto a las tasas, los incrementos más moderados corresponderán a las escuelas infantiles y a las residencias municipales de la tercera edad, que crecerán un 2,25%, la mitad del IPC. El listón se elevará algo más en otros conceptos que pagan miles de vitorianos. Es el caso de las basuras y el carné deportivo, que costarán un 3,15% más.
Terrazas cubiertas
Las subidas más notables «no tendrán impacto en las familias», aseguró el edil de Urbanismo, porque afectarán a las actividades «lucrativas» e intentarán cuadrar las cuentas de servicios «deficitarios». Por tanto, el sector privado será el más perjudicado. Por ejemplo, el Ayuntamiento empezará a cobrar a las entidades bancarias 200 euros al año por cada cajero automático con fachada a la calle, como exigió EB. La lista sigue. Obtener una licencia para abrir un establecimiento u ocupar la vía pública -ya sea con barracas, kioscos, obras o veladores- costará un 10% más que ahora. La petición de licencias urbanísticas y las intervenciones de los Bomberos subirán un 15%.
Como novedad, quienes pongan una terraza cubierta tendrán una bonificación «de hasta el 75%» en la tasa de veladores, con lo que Lazcoz lanza un guiño a los dueños de bares dispuestos a ser los primeros en sumarse a su plan, adelantado por este periódico.
Esta propuesta fiscal permitirá que la recaudación del Ayuntamiento suba «un 2,49%», es decir, que Vitoria pase de ingresar 148,8 a 152,5 millones, según el edil.
La oposición se mantuvo distante y en los próximos días planteará correcciones. El PP fue el más crítico. Javier Maroto se preguntó «cómo es posible que con la que está cayendo con la crisis nos suban los impuestos». El PNV exigió contener el IBI, mientras que EB propuso un debate «plurianual» y EA reclamó «más control del gasto municipal».