La crisis financiera mundial no perdona y ayer se cobró una nueva víctima en un país que parecía estar a salvo de la hecatombe. El Gobierno y el Banco Central suizo (BNS) se vieron obligados a tomar medidas urgentes para salvar de la bancarrota al UBS, su entidad más importante.
En una operación relámpago, el Ministerio de Finanzas anunció que el UBS incrementará en 6.000 millones de francos suizos -3.942 millones de euros- su capital como resultado de una emisión de obligaciones convertibles suscritas al 100% con el Gobierno. El banco también acordó con el BNS transferir 60.000 millones de dólares -44.688 millones de euros- de activos sin liquidez -créditos hipotecarios 'basura' emitidos en Estados Unidos entre 2003 y 2005- de su balance a un fondo que será gestionado por la entidad estatal.
La medida permite, si UBS no es capaz de liquidar su deuda, que la Administración suiza se convierta en el propietario del 9,3% de su capital, una acción impensable en el pequeño país, cuya fortaleza bancaria parecía estar a prueba de crisis.
Con las dos medidas adoptadas ayer, la entidad helvética pretende sanear sus finanzas y colocarse nuevamente en condiciones para recuperar su liderazgo. «En esta fase de turbulencias financieras queremos tomar todas las medidas posibles para proteger la solidez del banco. Y las decisiones tomadas son las más prácticas y acertadas para cubrir nuestras posiciones de los riesgos que se tomaron en el pasado», afirmó Peter Durer, presidente del UBS, al anunciar el acuerdo alcanzado con el Gobierno y el BNS.
Desde Quatar
La eventual nacionalización parcial del principal banco suizo no fue la única mala noticia que sacudió a Zurich, la capital financiera del país. El Credit Suisse, la segunda entidad más importante del estado alpino, también anunció problemas de liquidez. A diferencia del UBS, que tuvo que pedir auxilio gubernamental, la ayuda llegó de un pequeño estado árabe, Qatar.
Ayer, el banco anuncio una capitalización de 6.700 millones de euros, provenientes no del Gobierno suizo sino del fondo soberano Qatar Investment Authority. El acuerdo incluye la venta de 93 millones de acciones del grupo por un valor de 2.102 millones de euros. El Credit también emitirá bonos convertibles por el equivalente a 1.116 millones y bonos híbridos por los 3.482 millones de euros restantes.
«Celebramos haber encontrado una solución que vuelva a colocar al Credit Suisse en una posición competitiva, y este monto alcanza de sobra los requisitos de capitalización que debía cumplir en 2013», admitió Brady W. Dougan, director general de la entidad.
La jornada negra en la crisis bancaria suiza culminó con una notificación del Ejecutivo helvético al Ministerio de Finanzas, donde le comunica que debe someter en la próxima sesión de invierno del Parlamento un proyecto destinado a reforzar la protección de los ahorradores.
La medida legal pretende revisar el sistema de garantías de los depósitos bancarios, que actualmente en Suiza asciende hasta los 30.000 francos suizos -19.700 euros-, hasta ajustarlo a una cifra que se aproxime a la suma acordada por el eurogrupo -50.000 euros-.