Segundo frenazo. Los principales partidos de la oposición municipal unieron ayer sus votos para obligar al alcalde, Patxi Lazcoz, a aplazar de nuevo su plan para construir 350 viviendas tasadas entre el Seminario y Sansomendi, dos zonas separadas por la Avenida del Mediterráneo. El regidor socialista, que ya congeló el proyecto en abril tras comprobar el rechazo vecinal que generaba en la zona, se topó ayer con un nuevo escollo, en este caso político. PP y PNV unieron sus votos para tumbar su propuesta de retomar la idea. Las máquinas, por tanto, no llegarán a corto plazo a la frontera de jardines, asfalto y parcelas vacías que rodea al puente de la Avenida de los Huetos. La iniciativa no volverá a tratarse «hasta que el Ayuntamiento debata el nuevo Plan General» en el que los grupos pactarán los nuevos crecimientos de la ciudad, según confirmó el alcalde.
Lazcoz compareció con gesto serio para comunicar la derrota de su planteamiento, que contó con el insuficiente apoyo de EB y EA. No deslizó ni una sola crítica, aunque pareció contenerse al deslizar que acababa de salir de un debate «que no ha sido pacífico».
PP y PNV echaron para atrás los planes de Lazcoz para contratar una maqueta virtual que mostrara a los vitorianos el impacto real de los edificios previstos en la zona. «Ha sido una decisión mayoritaria, así que el tema se queda aparcado», zanjó. Horas después, sus portavoces reconocieron el malestar del regidor socialista, «que sólo quería iniciar un proceso de participación con absoluta transparencia y la máxima información posible».
PP y PNV justificaron de inmediato sus votos en contra. Los populares aclararon que «con la crisis que atraviesa el sector de la construcción no tiene sentido aumentar el parque de viviendas si no es dentro de la revisión del Plan General». Los conservadores no descartaron «apoyar el proyecto en el futuro si el sector endereza su rumbo y hay consenso».
El PNV se negó a actuar «con precipitación» y a encargar un «costoso» diseño informático que estaba valorado en 60.000 euros. El portavoz jeltzale, Mikel Martínez, recordó que en el debate del Plan General -previsto para esta legislatura-, se podrá abordar esta actuación «y con la Ley de Suelo se garantiza que habrá procesos participativos».
«Seguimos alerta»
La construcción de las 350 viviendas ha dividido a los vecinos de Sansomendi. La portavoz del colectivo que rechaza los pisos, Esther Merino, celebró la congelación del plan, pero avanzó que hoy mismo enviará al Ayuntamiento mil firmas de rechazo. «No tiene sentido que se carguen los jardines, y más ahora que no se venden casas. Seguiremos alerta por si acaso», avanzó.