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Política

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La polémica abierta entre el Departamento de Interior y los sindicatos de la Ertzaintza por la supuesta falta de seguridad en la Policía vasca aumentó ayer. Mientras el consejero Javier Balza comparecía en la Cámara vasca para detallar los gastos en protección, el sindicato mayoritario, Erne, le acusó de «mentir» y de mantener a la Policía vasca «paralizada». Y lo hizo con una concentración ante las puertas de la Cámara vasca.
El consejero acudió a la comparecencia, solicitada por él mismo en una semana en la que ha sido duramente criticado por los sindicatos, acompañado por el viceconsejero de Seguridad, Mikel Legarda, y por el jefe de la división de Seguridad Ciudadana, Gervasio Gabirondo. La presencia de un mando policial en sustitución del director de la Ertzaintza, Jon Uriarte, no tiene precedentes en la Policía vasca, ya que hasta ahora han sido los cargos políticos los que se han encargado de ofrecer explicaciones a los parlamentarios. Balza justificó la novedad por ser Gabirondo -que acudió de uniforme- el máximo responsable de la actividad de la Ertzaintza.
En su intervención, Balza desgranó datos económicos -muchos de ellos ya conocidos por formar parte de los presupuestos de la consejería- sobre gastos de material y de seguridad de edificios policiales. En infraestructuras, el consejero aseguró que existe una inversión prevista de 13,5 millones de euros para mejorar la protección de once centros policiales y las bases de Iurreta y Berroci. En el listado no se mencionan las dos comisarías objeto de atentado de ETA y que han generado la polémica: Zarautz y Ondarroa. En la primera de ellas, los terroristas dejaron una bomba dentro del recinto y la hicieron estallar una hora después sin que fuese detectada en ningún momento. En el caso de Ondarroa, los etarras explosionaron un coche bomba en la puerta de la comisaría y se dieron a la fuga. La deflagración destrozó la base e hirió a once personas.
Balza detalló también que en la actualidad la Ertzaintza dispone de 218 vehículos blindados comprados hace cuatro años y que espera adquirir otros 200 por un importe de 15 millones. Entre otros gastos, el consejero citó la compra de chalecos antibala, buzos ignífugos o inhibidores para los mandos a distancia de las bombas etarras. En esta última partida se han gastado 1,6 millones de euros. Asimismo, aseguró que la Policía vasca involucra a las bases a la hora de tomar decisiones sobre las medidas de seguridad, en un sistema de trabajo que parte de comisiones en cada unidad.
Los integrantes del tripartito aplaudieron la comparecencia de Balza y reprocharon a los sindicatos -a los que acusaron de «irresponsabilidad»- que se discuta en público la seguridad de la Policía vasca. El PSE y el PP, por su parte, reclamaron a Balza más cintura para reunirse con las centrales y encontrar los mecanismos con los que reconducir esta situación. «Busque fórmulas para sacar del debate público esta cuestión», le aconsejó el socialista Rodolfo Ares. Por su parte, el popular Carlos Urquijo le reprochó «no haber contado nada» en la comparecencia y haberse preocupado únicamente por lograr «un golpe de efecto» con su presencia en la Cámara.
Reuniones
En su defensa, Balza aseguró que había previsto mantener una reunión el lunes con la central ELA -que le ha acusado de «despreciar la seguridad de los ertzainas-, pero que este sindicato suspendió la cita. En el exterior del Parlamento, mientras tanto, el sindicato mayoritario Erne -que también ha pedido sin éxito entrevistarse con el titular de Interior- convocó una manifestación de ertzainas para reclamar más medidas de seguridad. El acto estuvo encabezado por una gran pancarta en la que llamaban «mentiroso» al consejero. Los portavoces de la central -que volvieron a solicitar un encuentro con Balza- le acusaron de «ocultar sus vergüenzas» con su comparecencia en la Cámara y aseguraron que los atentados de Ondarroa y Zarautz «demuestran que las medidas de seguridad son inexistentes».
Erne llamó la atención sobre una de las cuestiones que también habían sobrevolado la comparecencia del consejero: la denuncia sobre «la ineficacia de Balza al frente de Interior a la hora de enfocar la lucha contra ETA y contra la kale borroka». «Tanto la sociedad como los ertzainas sufrimos la consecuencia de su parálisis», denunciaron. Esta frase hacía referencia a la falta de resultados de la Ertzaintza en la desarticulación de comandos de la banda o grupos dedicados a la violencia callejera.
La última detención de etarras por parte de la Policía vasca tuvo lugar hace cinco años, con el arresto de parte de los componentes del 'comando Vizcaya'. El propio parlamentario socialista Rodolfo Ares realizó una velada referencia a este tema, al recordar al consejero que «no hay mejor medida que detener a los terroristas». Balza, por su parte, había señalado en su intervención que Interior requiere «el máximo esfuerzo» de todas las unidades.
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