Eligió un mal día para estrenarse como miembro 'observador' del Consejo Vasco de Finanzas. Llega la cuesta abajo y eso significa menos dinero. El presidente de la Asociación de Municipios Vascos (Eudel), Jokin Bildarratz, cree que las corporaciones municipales van a tener que hacer malabarismos para ajustarse al recorte de ingresos.
-¿Están hechos ya a la idea de que los ayuntamientos van a pasar estrecheces?
-Sí, no tenemos todavía las cifras concretas, se irán conociendo a lo largo de los próximos días, pero ya éramos conscientes de que la crisis estaba encima. Por eso en Eudel llevamos un tiempo trabajando en la preparación de un plan de actuación, una metodología de trabajo para que los ayuntamientos puedan adaptarse a la situación.
-Incluso este mismo año van a tener que devolver dinero a las diputaciones. ¿Por donde va a comenzar el recorte?
-La situación nos va a obligar a revisar todos los proyectos de inversión que teníamos previstos para esta legislatura, con el objetivo de establecer prioridades. Habrá que atender en primer lugar a aquellos que influyan en la dinamización de la economía y también a los que sean prioritarios desde una vertiente social. Cada ayuntamiento es un mundo diferente, pero creo que incluso a las situaciones negativas hay que verles el lado bueno. Esta crisis nos va a obligar a hacer una revisión a fondo de lo que hacemos y de cómo lo hacemos. Y eso, seguro, nos va a permitir mejorar en eficacia.
Aumento salarial
-Hay quien puede pensar que, vista la situación, a ustedes se le fue la mano firmando un convenio para los funcionarios con aumentos por encima del IPC.
-Es probable, pero hay que tener en cuenta el momento en que se produce. El acuerdo se firmó el 7 de julio pero era producto de trabajos y negociaciones desarrollados mucho antes. En suma, en un momento en que no existía la percepción de que la caída de ingresos iba a ser tan significativa.
-Son el eslabón financiero débil de la Administración pública. Deben acudir a los bancos para pedir créditos y, a diferencia de lo que pueden hacer diputaciones y Gobierno, la emisión de deuda pública les está vedada. Tal y como están las entidades, ¿no le asusta?
-Algo sí, porque es evidente que todos los ayuntamientos vamos a tener que aumentar el endeudamiento. Es inevitable, y también lo son las restricciones al crédito.
-¿Se verán afectados los servicios sociales que prestan?
-Espero que no. Desde hace ya cinco años los ayuntamientos en el País Vasco hemos asumido que esa es una de nuestras prioridades.