Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Álava

ÁLAVA

Los juzgados tramitan ya este año 171 reclamaciones por deudas y la Policía Local de Vitoria ha tenido que actuar en 103 desahucios
15.10.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La crisis multiplica por diecinueve las demandas judiciales por impagos en Álava
El fuerto endeudamiento para hacerse con un piso explica el importante crecimiento de los impagos. / BLANCA CASTILLO
La crisis financiera no sólo afecta a los 'brokers' de Wall Street y de las principales Bolsas del mundo o a los bancos de inversión de los países ricos. La recesión se extendiende como una mancha de aceite y empieza a ahogar ya a los ciudadanos de a pie, que poco o nada saben de los índices 'dow jones' o Ibex 35. Una prueba evidente de que las cosas no van nada bien para las economías domésticas es el espectacular aumento en Álava de las demandas judiciales por impagos de todo tipo.
Según datos facilitados por los juzgados Decanos de Vitoria y de Amurrio -los dos partidos judiciales del territorio-, en lo que va de año se han abierto ya 171 expedientes para reclamar el pago de deudas no hipotecarias. La cifra pura y dura puede parecer no muy abultada, pero si se restan los días no hábiles a efectos burocráticos, resulta casi una reclamación al día.
La comparación con el balance del ejercicio anterior constituye también una buena referencia para comprender el alcance de la crisis. Las 171 demandas no hipotecarias tramitadas en 2008 por los seis juzgados de instrucción y primera instancia de la capital y los dos de Ayala multiplican por diecinueve las registradas en todo 2007.
Los años de bonanza económica no sólo generaron una 'burbuja' inmobiliaria especulativa, sino que también animaron, a veces demasiado, a los consumidores. «Muchos se hicieron con un vehículo nuevo, reformaron la casa o renovaron el mobiliario con mucha alegría, casi la misma que demostraban algunas entidades financieras, concesionarios de coche o tiendas de muebles a la hora de conceder préstamos o aplazar los pagos a los que ahora no se puede hacer frente, bien porque los intereses han subido o porque ya no es tan fácil encontrar trabajo». Así explica la situación José Manuel Martínez, responsable del Centro de Crédito Hipotecario, una firma dedicada a agrupar deudas, pionera en Vitoria. Martínez sostiene que esta 'alegría' por gastar de «particulares y de instituciones ya no vale» en tiempos de vacas flacas.
La abogada de la Unión de Consumidores de Euskadi en Álava, Blanca Ibáñez, comparte este análisis, pero ¿tiene algún tipo de solución para evitar llegar a los juzgados? La experta cree que la única posibilidad de 'salvación' es tratar de llegar a un acuerdo con el acreedor. ¿En qué sentido? «Alargando el tiempo en que se devolverá el dinero para que las cuotas sean menores y así poder hacerlas frente».
De patitas en la calle
Sin embargo, cuando una reclamación entra en vía judicial, resulta muy difícil enderezar un problema que se ha torcido más de lo debido. Prueba de ello son los ciudadanos que ya han sido puestos de patitas en la calle este año.
Según datos facilitados por la Policía Municipal de Vitoria, desde el 1 de enero hasta el 3 de octubre, agentes locales han tenido que acudir a un total de 103 domicilios a sacar a sus moradores. Estos desahucios, llevados a cabo siempre por orden judicial, son en general consecuencia del impago de alquileres, de hipotecas o por acumulación de deudas. Los desalojos -su nombre técnico es alzamientos judiciales- en lo que va de año suman veinte más de los registrados a lo largo de todo 2003. Salvo los casos puntuales de 'jetas' que van por la vida dando 'sablazos', la fría estadística no refleja la tremenda situación de las personas que se quedan sin hogar. ¿A dónde van? Si carecen de apoyo familiar, intervienen los servicios sociales.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS