El presidente del Gobierno y el jefe de la oposición se saludan instantes antes de reunirse en la Moncloa. /Efe
Medidas del Gobierno para ayudar al sistema financiero
- Comprar acciones para evitar la quiebra de los bancos
- Avalar las operaciones de crédito de los bancos por valor de 100.000 millones de euros hasta el 31 de diciembre de 2008
- Crear un fondo de 30.000 millones de euros, ampliable hasta 50.000, con cargo al Tesoro para comprar títulos de la Banca.
Tres meses después de su último encuentro, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, se han reunido esta tarde en el Palacio de la Moncloa en un intento de acercar posturas para afrontar la crisis financiera que convulsiona los mercados internacionales. Si entonces el resultado del 'cara a cara' entre ambos políticos fue un nuevo 'desencuentro' PP-PSOE, el de hoy nada tiene que ver.
Dejando a un lado las desavencias partidistas, Gobierno y oposición han acordado crear una mesa para negociar las reformas estructurales que precisa la economía española y retomar el Pacto de Toledo para estudiar cambios en la Seguridad Social.
Para el presidente del Gobierno, "es el momento adecuado" por la salud de las cuentas de la Seguridad Social y por la experiencia que ha dado el pacto alcanzado en 1994. Además, ha hecho hincapié en la necesidad de lanzar un "mensaje de tranquilidad para el sistema básico de la Seguridad Social".
Obtenido el visto bueno del líder de la oposición, el próximo paso a dar por Zapatero es convocar el pacto antes de 15 días y mantener así el compromiso adquirido previamente con los agentes sociales.
Máxima transparencia y control
Zapatero pretendía lograr el apoyo del líder del PP hacia las medidas extraordinarias aprobadas por el Ejecutivo para hacer frente a la crisis y lo ha hecho, consciente que no por ello la economía dejará de ser terreno de confrontación - los PGE son prueba de ello-.
Para lograr el 'sí' de Rajoy, el líder del Ejecutivo se ha comprometido a cumplir las premisas exigidas por éste: "transparencia y control" sobre la puesta en marcha del plan de rescate, la creación de una comisión parlamentaria que supervise en todo momento el desarrollo de mismo y que las ayudas lleguen también a las PYMES y a las familias españolas, no sólo a los bancos.
Ambos líderes han coincido en que el Banco de España tenga un papel relevante en la compra de activos financieros por parte del Estado, una misión que, según Rodríguez Zapatero, debe corresponder a una entidad con "acreditada reputación", como es el caso. En cuanto a cuestiones como el precio de las acciones o el modelo de compra, el Gobierno lo trasladará al principal partido de la oposición. El único 'pero' que ha puesto el líder 'popular' al respecto es que, a su juicio, "no es razonable" que el organismo supervisor de todo el proceso sea el Ministerio que dirige Solbes, por lo que, finalmente, será la comisión parlamentaria de Economía la que lo haga.
Aun así, para Rajoy estas medidas son insuficientes porque "España tiene un problema de economía real" y se ha mostrado escéptico ante el resultado final. "Será el tiempo el que juzgue la voluntad real del presidente del Gobierno", ha espetado Rajoy en su comparecencia ante los medios.
A la espera de que el lunes las medidas sean sometidas a la convalidación de todos los grupos políticos en el Congreso, Rodríguez Zapatero se reunirá mañana con el resto de portavoces parlamentarios para recabar su respaldo a las mismas.