Tras la tempestad, llegó la calma. O más bien la euforia. Las bolsas celebraron ayer con subidas históricas superiores al 10% el acuerdo alcanzado por los gobiernos europeos para salir al rescate de la banca con todo un 'bazuca' de dinero público: nada menos que 1,7 billones de euros, una cifra astronómica que se suma a las iniciativas puestas en marcha por Estados Unidos. El grueso de este montante irá destinado a avalar los préstamos interbancarios con el objetivo de desbloquear el mercado de crédito, cuya recuperación es esencial para evitar una gran recesión en la economía real. Gracias a este apoyo, el euribor, principal referencia de las hipotecas, registró su mayor descenso desde enero y cayó hasta el 5,425% en su cotización diaria. En resumen, una jornada perfecta: bolsas al alza y tipos de interés a la baja.
Aunque sea pronto para echar las campanas al vuelo, la evolución del euribor resulta esperanzadora para los millones de titulares de una hipoteca. Ya acumula dos días consecutivos de recortes, con lo que se aleja del máximo del 5,512% que marcó el jueves. No obstante, todavía debe bajar mucho más para que la media del mes, referencia para las revisiones de las cuotas hipotecarias, se sitúe por debajo del 4,64% de octubre de 2007. Para ello es necesario que el mercado interbancario recupere la normalidad y los bancos vuelvan a prestarse dinero unos a otros, algo de lo que se mostró ayer convencido el vicepresidente Solbes.
En cuanto a las bolsas, también hay que observar con prudencia la espectacular remontada experimentada ayer, aunque muchos expertos se atreven a asegurar que lo peor ha pasado. Cuesta no dejarse llevar por la alegría al contemplar cómo el Ibex-35 registraba la mayor subida de su historia tras haber sufrido el viernes el peor batacazo desde su creación en 1992: el principal índice del mercado español se revalorizó un 10,65% y recuperó todo lo perdido en el viernes 'negro', cuando se dejó un 9,1%.
La barrera de los 10.000
La única pena de la jornada fue que no pudo volver a colocarse por encima de la barrera de los 10.000 puntos y tuvo que conformarse con cerrar en 9.955. En lo que va de ejercicio sigue acumulando unos abultados 'números rojos' del 34%.
El resto de plazas europeas también se entregó a las fiesta sin ningún tipo de cortapisa. Milán, Fráncfort y París ganaron más del 11% mientras que Londres se quedó algo por detrás, con un 8,3%, debido en parte a las caídas de los bancos nacionalizados parcialmente.
La euforia cruzó el Atlántico y alcanzó a Wall Street, que registró una subida superior al 11% en el Dow Jones. Estados Unidos está ajustando su plan de rescate para adaptarlo al modelo establecido por el primer ministro británico, Gordon Brown, para toda Europa y que contempla la toma de participaciones del Estado en los bancos con dificultades. También ayudaron las nuevas inyecciones de capital de la Reserva Federal, el BCE y otros bancos centrales, que acordaron abrir 'barra libre' de dólares.
Dentro del Ibex-35, destacó la subida de Iberdrola, que se revalorizó un 18,8%, pese a los rumores de que ACS tenía problemas para mantener su participación, desmentidos por la constructora. Le siguieron Abengoa y Gamesa, con alzas superiores al 16%. Los dos grandes bancos también deslumbraron: el Santander, con un ascenso del 12%, y el BBVA, con el 10%.