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Economía

12.10.08 -

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La regla de tres es directa: a menos viviendas vendidas, menos lavadoras y frigoríficos comercializados. Si a ello se une que la crisis ha hecho mella entre las familias, que retrasan al máximo sus decisiones de compra, la conclusión es evidente. El sector de electrodomésticos sufre una importante caída de negocio, tanto en el conjunto de España como en Euskadi, donde su principal exponente es Fagor.
La de línea blanca ha sido una de las primeras industrias en padecer los efectos de la brusca desaceleración económica. El 20% de su facturación - el pasado año alcanzó los 2.700 millones de euros- tiene su origen en los equipamientos de nuevos pisos, según datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Electrodomésticos de Línea Blanca (Anfel), que representa al 93% del sector.
El parón de la construcción -uno de los primeros síntomas, y a su vez desencadenante, de la crisis en España- se trasladó casi inmediatamente a esta actividad, que ya en la recta final del pasado ejercicio comenzó a sufrir una clara reducción en su volumen de ventas. Desde entonces la situación se ha ido agravando. El recorte se eleva ya al 17% anual.
Pese a los graves temores existentes sobre el futuro por el brusco frenazo del consumo de las familias, en Anfel no cunde el pesimismo. Su director general, Alberto Zapatero, asegura que las empresas son «moderadamente optimistas».
Con todo, los datos dibujan un panorama complicado para las compañías del sector. Un claro ejemplo es Fagor Electrodomésticos, la primera empresa de esta industria de capital español y la quinta europea. Con una plantilla de unas 10.000 personas y 16 plantas productivas en seis países, atraviesa una difícil coyuntura como consecuencia de la crisis. Las ventas de la cooperativa de Mondragón cayeron un 5,5% en el primer semestre y su beneficio se redujo un 98% -164.000 euros en ese periodo frente a los 7,9 millones logrados un año antes- por la desaceleración de la economía y la complicada 'digestión' de la compra del grupo francés Brandt. La compañía espera «suavizar» ese recorte de sus resultados en la segunda mitad del año.
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