Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Política

Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Cúpula judicial y Gobierno vasco escenifican su ruptura a tres meses del juicio a Ibarretxe
Ruiz Piñeiro y Azkarraga charlan, distantes, con el vocal del Poder Judicial Miguel Collado y la presidenta de las Juntas de Guipúzcoa, Rafaela Romero. / I. PÉREZ
La cúpula judicial vasca y el Gobierno de Ibarretxe escenificaron ayer en Bilbao el enfrentamiento que ambos poderes vienen manteniendo en los últimos años. El 'choque de trenes' tuvo esta vez como protagonistas a los dos máximos representantes de la Justicia en Euskadi: el presidente del Tribunal Superior, Fernando Ruiz Piñeiro, y el consejero Joseba Azkarraga. Con el acto de apertura del año judicial como escenario, ambos se lanzaron reproches mutuos por el comportamiento impropio del que unos y otros se acusan por el proceso penal abierto al jefe del Ejecutivo vasco. La ruptura se apreció incluso en los gestos porque, aunque ambos se saludaron protocolariamente y posaron juntos en varias ocasiones para los fotógrafos, apenas se hablaron.
Ruiz Piñeiro, en un contundente discurso redactado tras el último atentado de ETA contra los juzgados de Tolosa, hizo una rotunda defensa del «imperio de la ley» sobre la «libre voluntad de los gobernantes» y, sin citarle, recordó al lehendakari que los ciudadanos deben exigir a los «poderes públicos que respeten y hagan respetar la ley con todas sus consecuencias». A tres meses de que Juan José Ibarretxe y el líder de la oposición, Patxi López, se sienten -en la misma sala que se utilizó ayer- en el banquillo de los acusados por las reuniones que mantuvieron en 2006 con representantes de la ilegalizada Batasuna, el presidente del Tribunal Superior realizó un alegato en favor del Estado de Derecho y la Constitución como «garantía» de las libertades de los vascos y defendió «el gobierno por la ley y no por las personas».
El máximo exponente de la cúpula judicial vasca volvio a usar citas de filósofos y expertos juristas para envolver un claro mensaje: un dirigente político no puede tomar decisiones basadas sólo en lo que él quiere, sino que toda postura debe sostenerse sobre aquello para lo que está facultado por el ordenamiento legal. En este sentido, aseguró que «el poder del pueblo» no puede ser «ilimitado» y que el juego de la «mayoría» no basta «para legitimar cualquier decisión». «No se puede decidir, o no decidir, sobre todo, ni siquiera por mayoría». Unas expresiones que le granjearían minutos después ácidas críticas del consejero de Justicia, Joseba Azkarraga, al considerar que esas frases revelan que el presidente del TSJPV carece de «actitud democrática» porque «no son los jueces los que tienen que poner límites a los pueblos».
Libertad y democracia
Ruiz Piñeiro, apartado del tribunal que juzgará al lehendakari a petición de la defensa de Ibarretxe, enmarcó su discurso en la actual situación en Euskadi y la falta de libertad que revelan atentados como el de Tolosa o los asesinatos de un brigada del Ejército en Santoña -el pasado 22 de septiembre- y del magistrado vasco José María Lidón en 2001. También denunció la amenaza sufrida por «las personas sujetas a violencia de persecución que debemos vivir bajo severas medidas de protección personal» -citó a cargos públicos del Partido Socialista, PP y UPN- y la extorsión que padecen los empresarios. «La parcial falta de libertad que hoy sufrimos los vascos se debe, en buena medida, al no respeto de la ley», recalcó, en lo que gran parte de los presentes entendieron como una alusión a los terroristas, y un 'recado' a Ibarretxe. Unas alusiones que, entre otros, pudieron escuchar dos de los nuevos vocales del Consejo General del Poder Judicial: la nombrada a propuesta del PNV, Margarita Uría, y el propuesto por el PP, Miguel Collado.
Fue el preludio de la parte final de su intervención, recogida en apenas seis folios y en la que instó a los «ciudadanos vascos» a «reivindicar nuestra libertad» como única fórmula para alcanzar una democracia plena. «Es verdad que somos libres, vivimos en democracia y existen unos poderes públicos y un poder judicial que garantizan nuestros derechos, pero falta dar el salto definitivo para conquistar de forma irreversible nuestra libertad», señaló. Y recomendó a la sociedad exigir «nuestros derechos individuales», «que nuestros poderes públicos nos los garanticen de forma efectiva», y que «nuestros poderes públicos respeten y hagan respetar la ley, con todas sus consecuencias». Es, en su opinión, la única manera de que desaparezca la violencia y construir «una sociedad libre, sin puntos tenebrosos».
Una vez concluido el acto, el consejero del Gobierno vasco aprovechó para contestar a Ruiz Piñeiro en declaraciones a los periodistas. Azkarraga, que el pasado año eludió asistir a esta ceremonia, calificó la intervención del presidente del Tribunal Superior como «insultantemente política» y propia de la «tribuna de un parlamento». Le acusó de «poner en 'solfa'» la capacidad de todo pueblo a decidir su futuro, lo que, a su juicio, «no es una actitud democrática» por parte de Ruiz Piñeiro. «No son los jueces -subrayó- los que tienen que poner límites a las decisiones de los pueblos».
Sus críticas no se limitaron sólo al discurso de ayer, sino que también hizo referencia a la demanda de más medidas de seguridad en los palacios de justicia, que Ruiz Piñeiro realizó tras el atentado de Tolosa. Azkarraga consideró que las declaraciones del presidente del TSJPV no fueron «muy sensatas» por efectuarlas a través de los medios y no de manera «discreta».
El consejero no desaprovechó la oportunidad para lanzar una andanada directa al señalar que la «preocupación por la seguridad» que muestra este magistrado «casa mal con que no haya aparecido» por los juzgados de Tolosa atacados el sábado con una bomba de entre 5 y 10 kilos de explosivo y que no haya visitado el edificio judicial «al menos para interesarse y mostrar su solidaridad con las personas afectadas».
Vocento
SarenetRSS