Disfrutar de un café o de una comida en la terraza de un local hostelero es algo vedado a los vitorianos durante más de seis meses al año. En el mejor de los casos, y siempre que la primavera y el otoño vengan bien dados, de octubre a abril. Para frenar está dinámica, los profesionales del sector llevan años demandando al Ayuntamiento que tome cartas en el asunto y les permita instalar veladores cubiertos en sus establecimientos. Pues bien, parece que ahora, tres años después de redactar una ordenanza para hacer posible esta iniciativa, el Consistorio está dispuesto a atender por fin su vieja reivindicación. Y a erigirse, además, en abanderado de la causa.
Y es que, según ha podido saber EL CORREO, ha sido el propio alcalde, Patxi Lazcoz, el que ha planteado personalmente a los hosteleros la posibilidad de cubrir sus terrazas. Eso sí, por el momento, la oferta del regidor socialista se limita a las ocho cafeterías ubicadas en la plaza de la Virgen Blanca, que tras su reforma ha ganado en espacio y en «vida». Tanto que Lazcoz no está dispuesto a que, con la llegada del frío y de la lluvia, el corazón de Vitoria deje de latir.
En las conversaciones que ha mantenido hasta la fecha, el alcalde ha dado «carta blanca» a los hosteleros para que debatan sobre este asunto y le trasladen sus propuestas. «De momento, no nos ha puesto ninguna condición. Nos ha lanzado la idea para que, a partir de ahí, nosotros pensemos qué es lo que queremos hacer», explicó a este diario uno de los posibles beneficiarios del proyecto.
Y en ello están. Los hosteleros de la Virgen Blanca ya se han reunido en dos ocasiones, pero admiten que todo «está muy verde todavía». «Por proponer, podemos proponer un montón de cosas, pero no sabemos cuáles son las reglas del juego. Nos han puesto los dientes largos, pero veremos ahora hasta dónde nos los afilan...».
Preguntas en el aire
Y es que son muchas las dudas que les asaltan. ¿Serán acristalados los veladores o se trata de colocar tan sólo unos toldos con estufas? ¿Podrán ser fijos o tendrán que ser de quita y pon? ¿Con cuánto espacio podrán contar? ¿Quién correrá a cargo de la inversión? ¿Habrá subvenciones? ¿A cuánto ascenderá el canon que deberán pagar por explotar sus terrazas durante todo el año?
Estas últimas cuestiones adquieren una relevancia especial si se tiene en cuenta que hace tres años el propietario del asador Matxete, Mikel Bilbao, se echó atrás en su idea de colocar un velador acristalado porque el Ayuntamiento le pedía un canon de 4.000 euros anuales. Diez veces más de lo que pagaba entonces por la decena de mesas que coloca cuando hace buen tiempo.
«El Ayuntamiento se equivocará si busca hacer caja. Esta propuesta debe responder a una idea de hacer ciudad y de dar un valor añadido a la zona», reflexiona el hostelero. Eso, por un lado. Por el otro, añade Mikel Bilbao, «debe hacerse en condiciones. Redactando una ordenanza para todos, que incluya criterios de uniformidad».
En este mismo sentido apunta el gerente de la Asociación de Hostelería de Álava, Rafael Ugarte. «Ésta es una pretensión que venimos reclamando desde hace años, pero que se debe reglamentar», exige antes de apelar al «consenso entre todas las partes».
Ugarte apuesta por incluir en el debate a hosteleros de otras zonas de la ciudad que también se han mostrado interesados en colocar veladores cubiertos. Aunque, de entrada, reconoce, «todo lo que sea dinamizar la ciudad, bienvenido sea».