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Sociedad

ANÁLISIS

07.10.08 -

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A cabo de recibir la noticia de que se ha concedido el premio Nobel de Medicina al Profesor Luc Montagnier y a la doctora Françoise Barré-Sinoussi por el descubrimiento del virus del sida; y al Dr. Harald zur Hausen por sus trabajos sobre el virus del papiloma humano.
Montagnier nació en Chabris, en la Francia profunda, se licenció en Poitiers y orientó su trabajo desde muy pronto hacia el estudio de los virus. Por sus méritos como investigador fue adquiriendo responsabilidades crecientes, se incorporó al prestigioso Instituto Pasteur y llegó a dirigir el Centre Nacional de la Recherche Scientifique de Francia. Tras una larga estancia en Inglaterra se dedicó al estudio de los retrovirus al final de la década de 1970. Esto le puso en las mejores condiciones para descubrir en 1983, en un tiempo récord, que el virus causante del sida que se acababa de describir era un retrovirus. Montagnier se ha distinguido por mantener, en los últimos años una postura algo heterodoxa, insistiendo en la importancia de otros factores, además del VIH, en el desencadenamiento de la enfermedad. Su libro 'Sobre virus y hombres' es muy recomendable para el gran público.
Montagnier tiene una especial relación con Bilbao, adonde vino invitado al Congreso nacional sobre el sida hace unos años. Además, tuvo la amabilidad de recibirme junto al doctor Ricardo Franco en su actual despacho de la Unesco en París para darnos un mensaje de apoyo a los pioneros de la lucha contra el sida, a quienes la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao rindió un homenaje hace dos años.
Como suele ocurrir, descubrimos en Montagnier a una persona sencilla, que nos acogió con una amabilidad exquisita. Guardamos como recuerdo los ejemplares de la Gaceta Médica de Bilbao que nos dedicó y que ahora guardaremos con más cariño si cabe, ilustrados por la firma del Nobel 2008.
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