La Fundación Vasca de Investigación (Ikerbasque), impulsada por el Gobierno de Vitoria, marcha a toda máquina: a estas alturas, ya ha incorporado a 50 científicos de 20 países a universidades y centros de investigación de Euskadi. El grueso del colectivo, de todas maneras, tiene nacionalidad española: son 22 (el 44% del total). El segundo colectivo más numeroso es de origen alemán (8), seguido de EE UU y Rusia (6 cada uno), Argentina (5), Ucrania, Reino Unido e Italia (4 respectivamente) y China (3). Todos ellos llegan con el título de doctor bajo el brazo y suman, al menos, 15 años de experiencia en instituciones de primer rango, europeas o estadounidenses. De los 50 expertos fichados, sólo 10 van a quedarse entre seis meses y un año; los demás han firmado ya un contrato indefinido.
Las entidades que han estrechado vínculos con Euskadi son, en su mayoría, universidades de la categoría de Columbia, Oxford, San Petersburgo, Toronto, Bolonia, Munich o Berlín. En la actualidad, superan la treintena. Entre las restantes instituciones, públicas o privadas, destacan el Instituto de Tecnología Electrónica de Moscú, Samsung Electronics y el Centro Superior de Investigaciones de Madrid (CSIC). El 76% de los profesionales pertenece al campo de las Ciencias Experimentales; el resto se reparte entre Ciencias Sociales (13%), Humanidades (5%), Ciencias Técnicas e Ingeniería (3%) y Ciencias Médicas y de la Vida (3%).
De ellos, la mayoría (70%) se ha incorporado a la universidad pública, mientras que los demás se distribuyen entre el centro de nanotecnología CIC Nanogune; de Física, DIPC; de Biociencias, CIC Biogune; de investigación matemática, BERC-Math; departamentos de I+D de la corporación Mondragón; corporación tecnológica Tecnalia; y el BC3, especializado en cambio climático. El retrato-robot de los elegidos es claro: 'hombre, europeo y cercano a los 50 años'. Aunque igual cambian las tornas, al menos en lo que concierne al sexo de los candidatos. Mari Carmen Gallastegui, presidenta ejecutiva de la Fundación Ikerbasque, confiesa que es «optimista». «Cada vez habrá más mujeres porque no es tan difícil conciliar el estudio y la familia», señaló.
Para el presente ejercicio, se maneja un presupuesto de contratación que asciende a 2.504.500 euros. Esta cantidad incluye ayudas para el traslado y partidas destinadas a facilitar el asentamiento del material y equipo necesarios. «Queremos hacer de nuestro país una referencia europea. Es uno de los grandes retos del nuevo Plan de Ciencias, Tecnología e Innovación. A día de hoy, contamos con 560 investigadores registrados en Ikerbasque. Y a este ritmo, en tres años, esperamos contar con unos 100 contratados gracias a Ikerbasque», anunciaba ayer en rueda de prensa Tontxu Campos, consejero de Educación y presidente de la Fundación Vasca de Investigación. También aprovechó la oportunidad para recordar que «sufrimos un déficit de 200 millones de euros, porque todavía tenemos pendiente la trasferencia en investigación, por eso detraemos de otras partidas todo el dinero destinado a estos proyectos».
Proceso de selección
La iniciativa de Ikerbasque exige un proceso arduo de selección: una vez superada la evaluación por parte de una comisión de especialistas, un comité científico debe dar el visto bueno a los postulantes. Entre los miembros de este último tribunal, hay estudiosos de la categoría de Salvador Barberá (catedrático de Economía y Premio Nacional Juan Carlos I), Luis Antonio Oro (catedrático de Química Inorgánica y Premio Príncipe de Asturias 2007), Joan Rodés (catedrático de Medicina y director de investigación del Hospital Clínico de Barcelona), Domingo Docampo (catedrático de la Teoría de la Señal y Comunicación) y Félix Yndurain (catedrático de Física de la Materia Condensada). En último término, cuando estos expertos aprueban el currículum del candidato, la vía de contratación puede tener dos modalidades: 'investigador visitante' o 'permanente'. En ambos casos, el seguimiento será constante: «Incluso firmando un contrato indefinido, habrá que someterse cada tres años al examen de una comisión de evaluación», recalcó ayer Mari Carmen Gallastegui.