Después de las vacaciones de Navidad y apenas dos meses antes de que se celebren las elecciones autonómicas. Los dos principales aspirantes a presidir el próximo Gobierno vasco, Juan José Ibarretxe y Patxi López, saben desde ayer cuándo se tendrán que sentar por vez primera en el banquillo de los acusados del Palacio de Justicia de Bilbao. Los tres magistrados que les juzgarán en el Tribunal Superior por sus reuniones con dirigentes de Batasuna durante el último alto el fuego de ETA han escogido las nueve y media de la mañana del jueves 8 de enero para el comienzo de la vista oral.
La fecha colocará el procedimiento penal abierto en junio de 2006 en su recta final tras un tortuoso recorrido procesal que ha incluido la declaración ante el juez instructor de los principales imputados, en los primeros meses de 2007, y la recusación de hasta cinco magistrados, de los que cuatro han sido apartados del caso -el presidente del TSJPV Fernando Ruiz Piñeiro, Antonio García, Nekane Bolado y Juan Luis Ibarra-. La Sala ahora presidida por Manuel Díaz de Rábago -máximo responsable de lo Social-y completada por el magistrado de lo Contencioso Juan Carlos Benito-Butrón y el juez de lo Penal Antón Subinas hizo público ayer un auto en el que señala día y hora para el arranque del juicio y da algunas pistas de cómo se llevará a cabo.
La histórica foto del jefe del Ejecutivo autónomo y del principal líder de la oposición se producirá en el arranque del año y, casi con toda seguridad, con el Parlamento vasco disuelto para afrontar unos reñidos comicios. Junto a ambos se sentarán como acusados el secretario de Organización del PSE-EE, Rodolfo Ares, y los dirigentes de la ilegalizada Batasuna Arnaldo Otegi, Pernando Barrena, Rufi Etxeberria, Olatz Dañobeitia y Juan Joxe Petrikorena. Los cuatro últimos permanecen encarcelados por diferentes sumarios relacionados con organizaciones como Segi y el entorno de ETA.
Todos tendrán que responder ante los jueces por las reuniones públicas que mantuvieron entre abril y julio de 2006. Los cinco representantes de la izquierda abertzale comparecerán acusados de un presunto delito de desobediencia por vulnerar la sentencia del Supremo que proscribió la coalición, mientras que los dirigentes peneuvista y socialistas lo harán como colaboradores necesarios en la comisión de ese delito. Las acusaciones particulares, ejercidas por Foro Ermua y Dignidad y Justicia, solicitan penas de cárcel que van desde los 4 años para Otegi, a los 2 años y 9 meses para el lehendakari y un año para López y Ares. Fiscalía y defensas reiterarán la petición de absolución para todos los imputados.
Como toda la fase previa, el juicio será largo. El tribunal ha aceptado la práctica totalidad de las pruebas y testigos que han solicitado las partes. En total, cuatro decenas de dirigentes políticos, mediadores en conflictos armados y periodistas serán citados en las próximas semanas para que testifiquen en la vista oral. La extensa lista de declaraciones, la gran mayoría a petición de los abogados de Ibarretxe, lo convertirá en uno de los juicios más complicados de llevar a la práctica que se recuerdan en el Palacio de Justicia bilbaíno.
Contratar intérpretes
En la lista de comparecencias figuran los dos últimos presidentes del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y José María Aznar, y el actual ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que por su rango pueden acogerse al derecho de declarar por escrito y no en la sala de vistas. Una salvedad similar se efectúa con la presidenta del Parlamento vasco, Izaskun Bilbao, y el consejero de Vivienda y coordinador general de Ezker Batua, Javier Madrazo, que pueden prestar declaración en sus despachos profesionales.
Sí desfilarán por el tribunal el ex ministro Jaime Mayor Oreja, el ex asesor de Aznar, Javier Zarzalejos, el parlamentario socialista Jesús Eguiguren y los ex presidentes de PNV y EA, Josu Jon Imaz y Begoña Errazti, además del actual líder del EBB, Iñigo Urkullu, y los ex máximos responsables de los sindicatos ELA y LAB, José Elorrieta y Rafa Díez Usabiaga. Las citaciones también deberán enviarse al extranjero al haberse demandado la comparecencia del Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, el ex ministro sudafricano Roelf Meyer, el ex presidente italiano Francesco Cossiga y el mediador entre el IRA y el Gobierno británico, el sacerdote Alec Reid.
Los tres magistrados, que en su auto instan a las partes a precisar si será necesario contratar a intérpretes para la traducción, sólo han desechado dos peticiones de prueba, ambas efectuadas por el Foro Ermua. El tribunal rechaza pedir un informe sobre el lema de Batasuna 'Orain Herria-Orain Bakea' por estar ya incluido en la ingente documentación aportada durante la fase de instrucción y cree innecesarias las actas que obran en poder del centro de diálogo Henri Durant sobre los contactos mantenidos entre representantes socialistas, de Batasuna y ETA durante el fracasado proceso de paz. Los jueces entienden que esos documentos hacen referencia a «reuniones que no son las que constituyen el hecho que se imputa como criminal en esta causa».