Dusko Ivanovic dio en el clavo después del partido al recomendar la aplicación del 'instant replay' (repetición instantánea) en todos los partidos de la ACB y no sólo en grandes citas como la Copa del Rey o los 'play off'. «La solución es que haya televisión. Se ve y se toma la decisión más justa y así estamos todos más tranquilos», recomendó el técnico montengrino. Ojalá alguien escuche su consejo. Así, los árbitros podrán contar con la inestimable ayuda de la tecnología para dictar justicia con pleno conocimiento de causa de los hechos. De paso, también convendría una puesta a punto de los cronómetros y quizás también de quienes los manejan. El del pabellón Menorca no dejó de dar problemas durante casi todo el encuentro.
En la jugada decisiva de ayer, cualquiera puede hacer la prueba de activar el vídeo, cronómetro en mano, y a buen seguro que acabará por cargarse de argumentos para dictaminar si se tenía que haber disputado o no la prórroga, si la canasta final de Pooh Jeter estaba dentro o fuera de tiempo. Los árbitros y la mesa de anotación acabaron por decretar que no, pero la duda es razonable. En todo caso, la verdad está a milésimas de segundo.
Reglamento en mano
La cuestión es si dos acciones de rebote y otras dos de lanzamiento a canasta 'caben' en dos segundos y tres décimas. Ahí es donde estaba parado el reloj cuando Jeter realizó su tanda de lanzamientos libres. El base del ViveMenorca aseguró el primer lanzamiento (77-79) y tiró a fallar el segundo en busca de un palmeo que forzara la prórroga con una canasta de dos puntos.
Bazdaric recoge el balón y, sin bajar al piso, ensaya el tiro a tabla sin suerte. De inmediato, Jeter se hace con el rebote y anota. El técnico del ViveMenorca, Ricard Casas, entiende que, cuando sale el balón de las manos de su jugador falta medio segundo «tiempo suficiente para ejecutar el tiro». Para el Baskonia, hay una tardanza excesiva en activar el cronómetro. A este respecto, el reglamento advierte en su artículo 49 sobre las obligaciones del cronometrador, que deberá poner en marcha el reloj de partido «cuando después de un último o único tiro libre que no se convierte y con el balón vivo, éste toca o es tocado por un jugador sobre el terreno de juego». Ahora, que cada uno rebobine el vídeo, crono en mano, y saque sus propias conclusiones. Cuestión de milésimas.