Las comparaciones son odiosas. Y en este caso, injustas. Cercana, simpatiquísima y amante de todo lo español (su propio marido es andaluz por parte de madre), la holandesa Sylvie Van der Vaart sólo se parece a Victoria Beckham en que ambas conviven con un futbolista famoso. La mujer del nuevo centrocampista del Real Madrid estuvo el martes en Barcelona para inaugurar, en pleno paseo de Gracia, la primera gran tienda española de Esprit, una marca alemana de ropa informal de la que Sylvie se confiesa forofa.
-¿Ya se ha instalado en Madrid?
-No del todo. Llegamos a principios de agosto, pero volví rápidamente a Hamburgo para organizar la mudanza. Ahora nuestros muebles están en un contenedor.
-¿No tienen casa donde meterlos?
-Hemos encontrado una, pero no está lista todavía. Debemos esperar a que se quede libre, hacia finales de octubre.
-Nómadas de cinco estrellas...
-Bueno, mientras nos dan la casa nos alojamos en el Hotel Mirasierra Suites, que no está nada mal. Por supuesto, no es como vivir en tu casa. Pero nosotros le sacamos partido a todo. Somos una pareja muy positiva y siempre vemos las ventajas. El no tener un hogar te fuerza un poco a salir, a conocer restaurantes y a tener más vida social.
-¿Ya ha hecho amigas?
-Estoy en ello. Pero es díficil cuando aún no hablas español. Es mi obligación aprender esta lengua y estoy tomando clases. Creo que cuando vives en un país extranjero debes hacer el esfuerzo por hablar el idioma. Y, por supuesto, mi hijo, Damian, está yendo al 'colegio' (dice en español).
-¿Qué edad tiene?
-Dos años y medio. Y ya habla castellano. Por supuesto, al nivel de un niño de su edad. Me dice: 'Mami, sol'. Y me enseña un sol que la maestra ha dibujado en el dorso de su mano. Desde que está en España ha dejado de llamarme 'mamma' para llamarme 'mami'. Y me encanta.
-Veo que está disfrutando de su nueva vida.
-Mucho. Cuando debes vivir en diferentes países más te vale abrirte a nuevas culturas y disfrutar con ellas, de lo contrario todo es más difícil. Como buena Aries, soy un poco impaciente, pero también me encantan las cosas nuevas. Detesto aburrirme y soy positiva. De hecho, no me gusta discutir. Cuando tengo que pelear, lo hago. Pero sólo un ratito. En seguida digo: 'basta' (en español). Y no soy nada, nada rencorosa.
-Este es su primer trabajo en España.
-Sí, y con Esprit, una firma que me encanta. Pero esta noche me vuelvo en el último puente aéreo porque quiero dormir en casa. Rafa irá a buscarme al aeropuerto y le contaré la nueva experiencia. Al niño lo tenemos con su 'nanny', que es alemana. Es tan buena que nos la hemos traído. Era enfermera y cambió de trabajo porque le gustan las novedades. Nuestros padres también están con nosotros. Y 'abuelo' y 'abuela', muy cerca; en Andalucía.
-¿A su marido se le nota la sangre andaluza?
-Síííí, en el carácter. Rafa tiene mucho carácter. Es fogoso, pero en el buen sentido. No es nada machista. Quizá porque se ha criado en Holanda y tiene también mucho de holandés. Pero ahora le está saliendo el andaluz que lleva dentro. Le encanta cenar tarde... Está adquiriendo todos esos hábitos. Y a mí me divierte.
-¿Cómo se tomó el ser imagen de un club de alterne?
-No fue nada agradable. Me enteré por mi abogado e intenté no desesperarme.
-¿Aborreció España en ese momento?
-No, no... ¿Cómo iba a aborrecer un país entero por algo así? Además, creo que el dueño del club pidió disculpas. Fue una total coincidencia. Tomaron mi foto de mi página web. A mí ni me conocían.
-¿Es una 'fashion victim'?
-Para nada. No soy de las que siguen cada tendencia. Yo me miro en el espejo y digo: 'Esto me queda bien, pero esto no.'
Los «temibles» 'paparazzi'
-La comparan con Victoria Beckham.
-Lo sé y me choca, porque no creo que tengamos mucho que ver. Pero le aseguro que no va a pasar mucho tiempo hasta que la gente vea que no hay comparación posible.
-¿Conoce a Victoria?
-Personalmente, no. Pero la respeto mucho. Tiene la habilidad de hallar el éxito en todo lo que toca. De todas formas, yo nunca me fijo en lo que hacen los demás. Vivo mi propia vida.
-Y le gusta el ajo...
-(Risas) ¡Me encanta! Desde que estoy con Rafa venimos cada año a Chiclana. 'Abuela' cocina de fábula. Me chifla su gazpacho. Siempre tengo que decirle a mi suegra, Lolita, que por favor le diga a su madre que no me dé tanta comida, porque debo mantener la línea. No es que esté a dieta, pero me cuido. Procuro no comer chocolate, ni tomar hidratos por la noche.
-¿Podría nacer su segundo hijo en España?
-Eso espero, porque vamos a estar bastante tiempo aquí.
-¿De aquí a Hollywood, como los Beckham?
-Noooo. Soy una chica muy europea. Y quiero quedarme en Europa.
-¿Buscará trabajo de modelo en la pasarela española?
-Intentaré trabajar de modelo aquí, por supuesto. Pero para la pasarela... (Risas) Soy demasiado pequeña, ¿no cree?
-¿Teme a los 'paparazzi' españoles?
-He empezado a comprobar que son temibles. Están por todas partes. Pero voy a intentar tomármelo con humor. De momento, ya he sacado una conclusión: no pienso salir de casa sin maquillar.