El alcalde Patxi Lazcoz no ha encajado nada bien las críticas vertidas por el Gobierno vasco a cuenta del 'cheque-bebé' que Vitoria abona a las familias vitorianas. Si el miércoles el viceconsejero de Familia, Manuel Vigo, acusó al regidor socialista de meterse donde no le llaman por conceder ayudas a los que tienen un hijo o lo han adoptado, ayer, el aludido le replicó con taza y media.
Así, respondió que el Ayuntamiento «hace frente a muchos asuntos que son competencia de Lakua, que conllevan mucho dinero y que llevamos años reclamando que las asuman, sin resultados». Preguntado por la naturaleza de las materias a las que se refería, Lazcoz enumeró el plan contra inundaciones de los ríos del Sur, las ayudas de emergencia social (AES) -cuyo sobrecoste se niega a sufragar el Ejecutivo autónomo-, la escolarización de los niños de 0 a 3 años, o el mantenimiento de los colegios públicos de la ciudad. «En estos dos asuntos, el vitoriano es el Consistorio de Euskadi que más millones de euros paga. Y no le competen», recalcó.
Lazcoz se expresó así después de conocer las declaraciones que Vigo hizo a Punto Radio, y en las que responsabilizaba al Gabinete Lazcoz de provocar un «desorden absoluto» con el 'chequé-bebé'. Es más, el alto cargo de EA comparó el Ayuntamiento de la capital alavesa con una «ciudad estado, que entiende de todo e interviene de todo».
«Nerviosos conmigo»
El alcalde censuró esa actitud «porque no es la forma de relacionarse con las instituciones», y mostró su desconcierto, ya que, según explicó, hace unos días mantuvo un encuentro con el consejero de Familia, Joseba Azkarraga, «y no me dijo nada al respecto». Dedujo, por ello, que las críticas obedecen a «que algunos ya están de campaña electoral».
En este punto, mostró su desconcierto por «lo nerviosos que están conmigo. Algo que» -agregó- «nunca sucedió ni con Cuerda ni con Alonso». A renglón seguido, se autorespondió atribuyendo esa «incomodidad» a un gobierno -el que encabeza- «más empeñado en trabajar que en lanzar fuegos artificiales».
Lazcoz recordó, por último, que la capital alavesa fue en su día pionera en España en lo que se refiere a las políticas sociales y, ahora, «mi compromiso es el de mantener esa atención en lo más alto».