El Ayuntamiento de Vitoria modificará hoy mismo y de forma urgente el carril bus habilitado en la calle Juan de Garay, calificado de «chapucero» y «peligroso» por el comité de empresa de Tuvisa. Apenas unas horas después de que EL CORREO reflejase las quejas de los conductores de la compañía por las deficiencias de un paso muy estrecho que obligaba a los urbanos a invadir calzadas contrarias, el Consistorio rectificó y ordenó repintar la 'gatera'. Los operarios de la empresa que realizó el proyecto acudieron ayer por la tarde a ampliarlo, pero no pudieron hacerlo al averiarse una de las máquinas de pintado.
Los responsables de Tuvisa y Vía Pública admitieron que había habido «un error en la ejecución» de las obras del vial; «no en el diseño del proyecto». Se trata del primer carril de uso exclusivo para los urbanos que se construye para impulsar el Plan de Movilidad de Vitoria.
Los trabajadores denunciaron que ese minicarril, creado hace tan sólo unos días con el objetivo de que la línea Periférica ganase «dos o tres minutos» en su trayecto entre el parque de Arriaga y la sede del Gobierno vasco en Lakua, no cumplía sus objetivos. Los vehículos debían llegar primero a la rotonda de América Latina y tener prioridad de paso. Sin embargo, la estrechez del vial entre el semáforo y el ceda al paso -apenas medía dos metros- les obligaba a frenar, maniobrar para no subirse a la acera y a invadir el carril de la izquierda para tomar la curva.
Para entonces ya se les había echado encima el tráfico al que pretendían ganar tiempo. Y además, en su camino hacia el Boulevard de Euskal Herria se veían obligados a rebasar una línea continua y cortar el paso a los vehículos que deseaban ir en dirección a Bilbao, algo prohibido por las normas de tráfico.
Pivotes derribados
El problema se agravó más si cabe el miércoles por la tarde, con la colocación de pivotes de plástico para delimitar el nuevo carril. En pocas horas, uno de los bolardos ya había sido derribado por algún autobús, según explicaron a este diario portavoces de los conductores.
Los chóferes participaron ayer por la mañana en una reunión del consejo de Tuvisa en la que el presidente, el socialista Joaquín Esteban, anunció la «inmediata» modificación de la 'gatera'. Según explicó el edil, su diseño era «correcto», y tenía las medidas adecuadas. «Lo que ha pasado es que se ha pintado mal», indicó, tras lo que insistió en que el Ayuntamiento no ha recibido la obra. La empresa responsable de los trabajos solicitó ayer permiso para ocupar la vía pública con el fin de repintar la línea que separa la gatera del resto de calzada y recolocar los pivotes. En adelante, el carril será «lo suficientemente holgado» como para que el autobús pueda ganar los minutos previstos, indicó Esteban.
El concejal del PSE se mostró indignado con los conductores por asegurar que el Ayuntamiento no les ha consultado cómo serán las obras de la decena de 'gateras' previstas en el Plan de Movilidad. «Estaban presentes cuando se realizó el proyecto y cuando se eligió a la empresa que lo iba a ejecutar. Participaron en todo el proceso de planificación», zanjó. «No es cierto que no se cuente con ellos».
El comité de empresa de la empresa municipal rehusó ayer hacer declaraciones hasta ver cómo funciona el cambio en Juan de Garay. Sus portavoces recordaron al Ayuntamiento que los conductores esperan también que se actúe pronto para solucionar la decena de 'puntos conflictivos' que denuncian desde hace tiempo, y al que se acaba de incorporar el del cruce provisional de la calle Rioja con Manuel Iradier.