El Gobierno vasco, desde su Viceconsejería de Inserción Social y Familia, ha acusado al Ayuntamiento de Vitoria de convertirse en una Ciudad Estado distorsionando y estableciéndose como intermediario en campos en los que no es competente, como es el caso de las ayudas por nacimiento o adopción de niños conocidas como “cheque-bebé”.
El viceconsejero de Familia, Manuel Vigo, pide al alcalde Patxi Lazcoz que “no interfiera” y que respete lo previsto por el Plan de Familia del Gobierno vasco, pionero en toda España.
El programa social de ayudas a los nuevos nacimientos fue puesto en marcha por el alcalde Lazcoz hace medio año, con similares condiciones a las establecidas por el Gobierno vasco y, más tarde, por el Gobierno de Zapatero- para dotar con una subvención económica de hasta 1.500 euros a los ciudadanos que tengan un hijo o lo adopten.
El Gobierno vasco considera que el Ayuntamiento de Vitoria con esa duplicidad provoca un desorden absoluto y le recomienda trabajar en materia de prestación de servicios sociales.
El viceconsejero ha señalado que las familias de Vitoria con un poco de paciencia, y de ventanilla en ventanilla, pueden recaudar un poco más que el resto acogiéndose a un mismo tipo de ayuda que dan tres instituciones.