Pedro Solbes sacó ayer el manual del buen ministro de Economía y aplicó con rigor el capítulo de 'mensajes para tiempos de zozobra'. El vicepresidente del Gobierno trató de tranquilizar a los españoles ante la crisis financiera internacional, que ha puesto contra las cuerdas a bancos de Estados Unidos y Europa, y subrayó que pueden «estar muy tranquilos» porque sus ahorros se encuentran «seguros» gracias a la fortaleza y solvencia de las entidades nacionales, que se hallan expuestas a menores riesgos que sus competidoras de otros países.
«Los ciudadanos deben saber que sus depósitos no corren peligro», proclamó a primera hora de la mañana, cuando sobrevolaban en el ambiente la inestabilidad del sistema internacional, el mazazo del Congreso norteamericano al plan de George W. Bush para salvar a la banca y las dudas sobre la capacidad de numerosos grupos para aguantar el tirón de las tensiones de liquidez.
El vicepresidente se empleó a fondo para poner argumentos sobre la mesa que contribuyan a aumentar la confianza en la salud del sector español. Así, sostuvo que éste se encuentra «razonablemente cómodo» ya que sus necesidades de financiación no son tan perentorias como las de numerosas firmas europeas. «Aquí se manejan plazos crediticios mucho mayores», subrayó. Además, la banca dispone de capacidad suficiente para obtener recursos, no cuenta con activos 'tóxicos' y el Gobierno «ha trabajado en la vigilancia» de esta actividad desde el verano de 2007, cuando estalló el 'crack' de las 'hipotecas basura' en EE UU, para prevenir eventuales riesgos, añadió.
Dilatada experiencia
Solbes también ha aprendido con los años que hay que dejarse un holgado margen de maniobra. Por ello, al ser preguntado sobre si el Gobiero se plantea «rescatar» a alguna entidad en dificultades, apuntó que «todas las partes implicadas» siguen de forma «discreta» la marcha del sistema financiero y, ante la hipótesis de que la situación puede empeorar, redobló sus señas tranquilizadoras. «Si hay que tomar decisiones, las tomaremos», aseguró. Incluso, se adentró un poco más en esa eventualidad para recordar que España tiene una probada trayectoria en resolver graves problemas bancarios. Aludió así a las intervenciones de Eurobank -la más reciente- y Banesto, la más traumática de la historia reciente, que se produjo en 1993, cuando el acual ministro de Economía ocupaba la misma cartera en un Gobierno de Felipe González. Con ello, quiso trasladar que, en el pasado, cuando hubo problemas de solvencia, los ahorradores no salieron perjudicados y que la Administración tiene una dilatada experiencia en ese tipo de procesos.
No lo nombró, pero el vicepresidente se refería también al saneamiento del sector acometido a finales de los años 70 y principios de los 80, que llevó a la intervención de entidades como el Banco de Valladolid o Banca Catalana.
Solbes se reunirá con el ex ministro del PP Cristóbal Montoro para preparar el encuentro al que Zapatero ha invitado a Mariano Rajoy para analizar la crisis económica. El jefe de la oposición advirtió ayer de que no irá a La Moncloa «sólo a hacerse la foto».