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Economía

01.10.08 -

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Los informes sobre mi muerte son enormemente exagerados», dijo el escritor estadounidense Mark Twain. Lo mismo se puede afirmar del 'plan Paulson' pero al revés, ya que las informaciones de los últimos días sobre su inminente nacimiento fueron, al final, exageradas. A pesar del apoyo del presidente Bush, de los dos candidatos para sucederle y de los líderes de los dos partidos en el Congreso, la mayoría de la Cámara optó por rechazar la iniciativa de rescate del sistema financiero norteamericano. Un rechazo que indica la debilidad de la Administración Bush en los últimos meses de su mandato y el miedo de los congresistas a adoptar una decisión impopular antes de las elecciones para el Congreso que se celebrarán en noviembre.
El plan original, de tres páginas, otorgaba al secretario del Tesoro los poderes para comprar las 'deudas tóxicas' de los bancos hasta un límite de 700.000 millones de dólares. Habría sido un proyecto bastante sencillo y rápido de implementar. Pero según la opinión de muchos congresistas, le faltaba 'accountability'; es decir, se preveía un limitado control sobre Paulson o quien vaya sucederle al frente del Tesoro cuando Bush se vaya. Así que durante las negociaciones, legisladores de los dos partidos introdujeron todo tipo de definiciones, restricciones y controles sobre cómo y cuándo podría gastarse el dinero público. De ahí que el plan haya acabado siendo un detallado proyecto de ley de unas 110 páginas.
Si el plan original dejaba al secretario del Tesoro con las manos libres para gestionar los fondos, el texto legislativo creaba hasta cuatro órganos de control para vigilar su destino. Algunos republicanos no quisieron que el Tesoro comprara las 'deudas tóxicas', sino garantizarlas implicando al Estado en una intervención menor; al final, el proyecto contenía provisiones discrecionales para comprar y asegurar. Los demócratas (y algunos republicanos) insistían en que cualquier entidad que se aproveche de los fondos desplegados no podría compensar a sus ejecutivos ni con salarios excesivos ni con primas por despido si el negocio iba mal; pues ya hay varias provisiones para eso. A la conclusión del debate, los legisladores votaron el plan completo sin identificar las medidas que menos les gustaban, lo que hace muy complicado entender lo que tendrá que cambiar para que cambien su voto.
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