La viuda (c) y el hijo (d) del brigada Luis Conde de la Cruz, asesinado por ETA en Santoña, a la salida del funeral que se ha celebrado en la Academia de Artillería de Segovia. / EFE

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, el presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, el jefe del Estado Mayor del Ejército, Fulgencio Coll, y la ministra de Defensa, Carme Chacón, a su llegada al funeral. / EFE

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera (i), la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega (c), y el alcalde de Segovia , Pedro Arahuetes (d), abandonan la Academia de Artillería de Segovia. / EFE

La secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal (i), el diputado Federico Trillo (2i) y el presidente del partido, Mariano Rajoy (2d), intercambian unas palabras hoy en la Academia de Artillería de Segovia. / EFE

Un sacerdote oficia un responso en memoria del brigada del Ejército de Tierra Luis Conde. / EFE

El delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo (i), consuela a varios familiares del brigada. /EFE
Los coches-bombas de Euskadi, cargados con 100 kilos de amonal
Los coches-bomba colocados por ETA este fin de semana, frente a la nueva sede de la Caja Vital en Vitoria y junto a la comisaría de la Ertzaintza en Ondarroa (Bizkaia), contenían cien kilogramos de amonal cada uno, según informaron fuentes del Departamento vasco de Interior a Europa Press.
El atentado de Vitoria llevado a cabo el pasado domingo provocó daños por un millón de euros, sobre todo en la oficina de Vital Kutxa.
Por su parte, la explosión en Ondarroa produjo daños valorados en dos millones de euros en el cuartel de la Ertzaintza, en una escuela primaria, un polideportivo y un jardín de infancia. Además, hubo que lamentar once personas heridas.
Cuarta respuesta a las sentencias contra el entorno de ETA
Tras el funeral, ha tenido lugar en la Plaza Mayor una concentración silenciosa de repulsa al atentado terrorista
Zapatero ha impuesto, a título póstumo, la Cruz del Mérito Militar con distintivo amarillo
El militar falleció en la madrugada del lunes tras la explosión de un coche bomba frente al Patronato Militar Virgen del Puerto en Santoña
Alrededor de medio millar de personas han despedido hoy en Segovia al brigada
Luis Conde de la Cruz, asesinado por ETA en
Santoña en la madrugada de ayer lunes, en un funeral celebrado en la Academia de Artillería, donde estaba destinado el fallecido. Tras la ceremonia, a la que han asistido el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez, y el líder del PP, Mariano Rajoy, el fallecido el militar ha recibido a título póstumo la Cruz del Mérito Militar con distintivo amarillo.
La tragedia ha hecho posible que toda la clase política haya
condenado esta última acción de ETA y se haya vuelto a unir frente al terrorismo, como ya hizo tras el fallecimiento del guardia civil
Juan Manuel Piñuel, la cuarta
víctima de la banda desde el fin de la tregua. En una
declaración unánime, los portavoces parlamentarios junto a los agentes sociales han lanzado una advertencia a los etarras, sólo les espera "la Ley, la acción policial y la Justicia" porque "no conseguirán cumplir sus objetivos".
Además de Zapatero y Rajoy, han querido acompañar a la familia del fallecido el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera; el del Congreso de los Diputados, José Bono; los ministros de Defensa e Interior, Carme Chacón y Alfredo Pérez Rubalcaba, respectivamente, el jefe del Estado Mayor del Ejército, Fulgencio Coll; el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla; al jefe del Estado Mayor de la Defensa, José Julio Rodríguez; al delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo; al alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, y al general director de la Academia de Artillería, Ricardo Sotomayor.
Al funeral también han asistido el consejero de Interior del Gobierno Vasco, Javier Balza; la portavoz parlamentaria del PP en el Congreso, Soraya Saez de Santamaría; el vicesecretario general del PSOE, José Blanco; el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares; el secretario general del PSCL. Óscar López; y la eurodiputada de UPYD Rosa Díez.
Por expreso deseo de la familia, la ceremonia se ha celebrado en la más estricta intimidad, sin cámaras, aunque se ha permitido el acceso de vecinos y ciudadanos que han querido asistir a esta celebración religiosa. La capilla ardiente ha permanecido abierta durante toda la noche en la capilla del acuartelamiento, donde el féretro ha estado escoltado en todo momento por alumnos de la Escala Básica de Suboficiales, compañeros del hijo del brigada asesinado.
Concentración silenciosa
En la homilía de la ceremonia religiosa, el obispo de Segovia ha expresado su deseo de que termine la violencia terrorista "que genera el mayor daño moral en la sociedad". En el funeral, los compañeros del brigada asesinado y los de su hijo, han entonado con emoción el Himno de Artillería y "la muerte no es el final', el de todos los ejércitos españoles.
El funeral ha finalizado poco antes de las 11.30 y el féretro de Luis Conde ha salido portado en hombros por sus compañeros para ser trasladado a Valladolid, donde han sido incinerados sus restos. Una larga fila con más de cuarenta coronas de flores han precedido en la salida a la viuda, el hijo y los familiares del militar asesinado, que han sido aplaudidos durante varios minutos por el numeroso público concentrado en la calle de San Francisco de la capital segoviana.
Posteriormente, a las 12.00 horas, ha tenido lugar en la Plaza Mayor de Segovia una concentración silenciosa de repulsa al atentado terrorista en la que han participado más de mil personas. Entre los asistentes, además del alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, y el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, han estado el secretario de Organización del PSOE, José Blanco; el director generald e la Unidad de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, José Manuel Rodríguez Uribe; el diputado del PP Jesús Merino y otras autoridades.
Tres heridos hospitalizados
El militar
fallecía el domingo de madrugada cuando abandonaba el edificio del Patronato Militar Virgen del Puerto de Santoña instantes despúes de que la Guardia Civil de la localidad recibiese instrucciones para desalojar el edificio ante la inminente explosión de un artefacto.
En el atentado también resultaron heridas cinco personas, de las cuales dos permanecen ingresadas en el Hospital de Laredo, mientras que una tercera ha sido trasladada al Hospital Marqués de Valdecilla de Santander. A este centro ha sido evacuada una mujer de 70 años con diagnóstico de sospecha de accidente cardiovascular, a la que se ha confirmado "hematoma cerebral con signos de sangrado activo" y cuyo pronóstico es muy grave.
En Laredo, está ingresado un hombre de 46 años con fractura abierta de fémur, que se encuentra estable con pronóstico grave, a la espera de ser operado mañana, así como una mujer de 54 años, quien aún está en observación y que sufre dolor torácico, con pronóstico reservado.