La calle Cuchillería -y su prolongación, Chiquita- está en vísperas de acoger un intenso trajín de piedras, cerámicas y monedas con miles de años de historia a sus espaldas. El próximo día 31 de agosto, el viejo Museo de Arqueología, situado en la Casa Armera de Los Gobeo, en la plaza de las Burullerías, cerrará sus puertas al público para emprender la delicada mudanza de sus cerca de 40.000 fondos al nuevo centro, rematado hace un mes junto al Palacio de Bendaña, sede de la exposición permanente de naipes. Lo hará tras haber cumplido 33 años como escaparate del pasado de Álava.
El delicado traslado al 'cofre' de hierro diseñado por el arquitecto navarro Patxi Mangado arrancará, eso sí, sin que la Diputación tenga en sus manos el proyecto museográfico. Esto es, el plan que da forma al contenido del centro y que explicita cómo se presentan los fondos al público. El documento está sin acabar.
El edificio tampoco cuenta por ahora con una fecha concreta para su inauguración. El Gabinete Agirre se ha limitado a situarla a «finales de este año o primeros del próximo». Los problemas con la primera adjudicataria, la complejidad de la obra y los robos del cobre que lo cubren han provocado una demora de casi tres años.
Aun así, todo está listo para acometer el trasvase de los cuantiosos restos que diferentes civilizaciones milenarias han dejado a su paso por la provincia alavesa. Media docena de personas, entre ordenanzas y técnicos, se ocupará de disponer todas las piezas, incluirlas en un inventario y almacenarlas de forma cuidadosa para que su viaje de apenas trescientos metros resulte inocuo.
El proceso será supervisado de cerca por el servicio foral de Restauración, que se ocupará de levantar acta del valioso cargamento que vaya llegando al nuevo Museo de Arqueología. «Buena parte del trabajo está ya hecho. Hay muchas piezas ya empaquetadas con sus correspondientes referencias y, además, ya está definido cuáles se mostrarán al público y cuáles se conservarán en los sótanos», asegura a EL CORREO Félix López, responsable del servicio de Patrimonio Histórico-Artístico y Arqueológico de la Diputación.
1.500 obras expuestas
El funcionario, que no supo precisar el tiempo que requerirá la mudanza, destacó la dificultad que entrañará esta operación para algunos restos. Es el caso de la Dama de Iruña, uno de los iconos indiscutibles de la colección. La pieza, una figura femenina incompleta esculpida en mármol durante la época romana, pesa «toneladas», por lo que será indispensable emplear grúas para desplazarla. Lo mismo ocurrirá con la serie de estelas funerarias que atesora el centro.
Las dimensiones del nuevo edificio permitirán a los responsables de la colección «multiplicar por cuatro» las piezas expuestas al público. «Esas son unas 1.500, entre las que se encontrarán colecciones que nunca antes se han visto, y que proceden de La Hoya, Iruña o Aldayeta. También habrá otras, recién extraídas de Mariturri», adelanta la directora del centro, Amelia Baldeón. Pese a todo, lo que se muestre a los ciudadanos será una minúscula parte de sus ricos y extensos fondos. «Si pusiéramos todos en cajas, en una línea, ésta se prolongaría kilómetros», explica de forma gráfica.
Además de vitrinas encastradas y textos explicativos, el edificio de tres plantas firmado por Mangado contendrá una sala interactiva cuatro veces mayor a la actual. Concebido como un «museo vivo», los futuros visitantes podrán disfrutar de audiovisuales -se elaborarán hasta doce-, que recrearán la historia de los clanes guerreros de La Hoya, la de los castros de Lastra o la de la casa de Iruña Veleia, donde un egipcio instruía a los niños.
El recorrido por la historia se dispondrá de forma cronológica. Es decir, arrancará en los mismos orígenes del ser humano y llegará hasta nuestros días. La empresa madrileña Empty será la responsable de que durante la 'excursión' los usuarios se sientan como verdaderos 'indiana jones'
Además de procurar un mayor espacio y mejor acondicionado a los restos arqueológicos de Álava, el nuevo museo tiene vocación de funcionar como 'gancho' turístico. En la actualidad, y según los últimos datos facilitados por la Diputación, es el tercero más visto de la red de edificios expositivos que gestiona la Administración alavesa.
Así, en el primer semestre de este año -tiempo en el que han permanecido cerrados por obras los museos de Naipes y Armería-, recibió 61.170 visitas. Le precedieron el de Arte Sacro, a la cabeza con más de 14.800, y el de Ciencias Naturales, con 8.010.